Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Opinión

¡Juntos! El renacer japonés en América Latina y el Caribe

Japón se ubica entre las tres primeras economías del mundo.              

— Roberto Wagner
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Como lo dijo el padre de la teoría contemporánea de las Relaciones Internacionales, Kenneth Waltz, “Al igual que la naturaleza aborrece el vacío, la política internacional aborrece el desequilibrio” somos testigos de una tensión geopolítica en el lejano oriente en busca de retomar un equilibrio de poder en la región. En medio de una Corea del Norte amenazante y una China continental imperialista, ya no solo en lo económico sino también en lo militar, aparece un renacer japonés que ya ha hecho su primer gran apuesta con América Latina y el Caribe.

Fue con un discurso en Sao Paulo, Brasil en agosto del 2014 en el que el primer ministro japonés, Shinzo Abe, enfatizó la necesidad de profundizar entre Japón y América Latina y el Caribe. Enunció “tres principios rectores” para marcar esta nueva etapa de cooperación interregional: “progresar juntos, liderar juntos, inspirar juntos”. Este discurso marcó el punto de partida para iniciar un intercambio profesional y académico bajo el lema ¡Juntos! del cual he sido parte.

Dos grandes lecciones han marcado mi visita y mi exposición al nuevo modelo japonés. Primero la reconstrucción de un país que no oculta su memoria histórica, desde la restauración Meiji a finales del siglo XIX que genera su expansionismo militar y la destrucción que sufre por su participación en la Segunda Guerra Mundial con dos ataques nucleares y el bombardeo de Tokio. A pesar de esto, en poco más de 70 años, Japón se ubica entre las tres primeras economías del mundo con envidiables índices de desarrollo social.

Luego es imperativo resaltar el modelo de desarrollo sostenible que se promueve. Poco sirve el crecimiento económico si la factura del mismo será más costosa para la población, como es el caso de China. Destaca la descentralización económica y sus políticas de cuidado ambiental, que generan un balance entre el crecimiento y el desarrollo.

Si bien queda mucho más qué describir, destaco estos casos puntuales. Aparece entonces, en el horizonte del océano Pacífico una alternativa digna de estudiar, por el momento Japón nos extiende su mano con la esperanza que juntos progresemos, lideremos e inspiremos.

@robertoantoniow

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