Miércoles 23 DE Octubre DE 2019
Opinión

¿Debe ser separado del cargo el alcalde Arzú?

Fecha de publicación: 28-03-16
Por: EDITORIAL

El pasado lunes 14 de marzo de 2016, el alcalde de la capital, señor Álvaro Arzú, cumplió 70 años de edad. ¡Feliz cumpleaños, señor Arzú!

El Artículo 46, párrafo primero, del Código Municipal dispone: “Son causas para no aceptar o renunciar al cargo de alcalde, síndico o concejal: a) Las expresadas en el artículo anterior. b) Ser mayor de setenta años. c) Padecer de enfermedad o impedimento que no le permita ejercer sus funciones”. Asimismo, el Artículo 45, párrafo primero, del Código Municipal (el Artículo anterior) establece: “No pueden ejercer las funciones de alcalde, síndico o concejal: a) El inhabilitado judicialmente por sentencia firme por delito doloso o sujeto a auto de prisión preventiva. b) El que directa o indirectamente tenga parte en servicios públicos, contratos, concesiones o suministros con o por cuenta del municipio. c) El deudor por fianzas o alcances de cuentas a los fondos municipales. d) Cuando exista parentesco dentro de los grados de ley entre los electos. Si el parentesco fuere entre el alcalde y uno de los síndicos o concejales, se tendrá por electo al alcalde. Si fuere entre otros miembros del  Concejo  Municipal,  se  tendrá  por  electo  al  síndico  o  concejal  que  tenga  a  su  favor  la  adjudicación preferente, llenándose ipso facto la vacante que se produzca por ese motivo, en la forma que establece la Ley Electoral y de Partidos Políticos”.

En términos generales, la renuncia de un cargo público es un acto voluntario o potestativo de quien ocupa el cargo, mediante el cual este se retira o abandona el mismo, con o sin expresión de causa, por lo que, lógicamente, no requiere que una norma jurídica así lo determine. Sin embargo, el Artículo 46, párrafo primero, del Código Municipal establece causas para renunciar al cargo, que deben interpretarse como causas de separación forzosa del cargo de alcalde.

¿Por qué estas son causas de separación forzosa (de exclusión) del cargo de alcalde? Veamos. Las causales contenidas en el Artículo 46, literal a) del párrafo primero, del Código Municipal son las previstas en el Artículo 45, párrafo primero, de dicho Código, específicamente las siguientes: 1) El inhabilitado judicialmente por sentencia firme por delito doloso o sujeto a auto de prisión preventiva; 2) El que directa o indirectamente tenga parte en servicios públicos, contratos, concesiones o suministros con o por cuenta del municipio; 3) El deudor por fianzas o alcances de cuentas a los fondos municipales; y 4) Cuando exista parentesco dentro de los grados de ley entre los electos. Como podrá advertirse, si el funcionario edilicio incurre en una o más de estas causales, no es cuestión de que renuncie o no, sino que, por mandato legal, debe ser separado del cargo.

En el caso de la “causal de renuncia” contenida en el Artículo 46, literal c) del párrafo primero, del Código Municipal, que ordena la separación del cargo cuando el alcalde padezca de enfermedad o impedimento que no le permita ejercer sus funciones, tampoco es cuestión de que el funcionario voluntariamente decida si se retira o no. No puede ejercer la función y punto. Por ende, también debe suponerse como obligatoria la causal de separación del cargo de alcalde cuando el funcionario cumple 70 años de edad, prevista en el Artículo 46, literal b) del párrafo primero, del Código Municipal. Setenta años es la edad límite máxima y sécate. Igual que los magistrados y jueces cuando cumplen 75 años.

En todo caso, reiteramos que si el legislador no hubiera considerado que las causas de “renuncia” contenidas en el Artículo 46, párrafo primero, del Código Municipal no eran causas de separación forzosa, no hubiera incorporado esta disposición a dicho Código, porque la típica renuncia (separación voluntaria) puede presentarse (si el funcionario así lo decide) con o sin expresión de causa, y sin que exista regulación legal, como ya se dijo. Una norma jurídica siempre es imperativa (obligatoria) y coercitiva, y no de cumplimiento voluntario. Por tanto, ahora que el Tribunal Supremo Electoral está revocando adjudicaciones de cargos edilicios, también procede que analice el caso del señor Arzú.