Lunes 22 DE Abril DE 2019
Opinión

Terror en Europa

— EDITORIAL

Ayer, otro atentado terrorista en Europa, esta vez en Bruselas, Bélgica, cuya autoría fue reivindicada por la organización yihadista Estado Islámico (ISIS), ha dejado al menos 34 personas muertas y 230 heridas.

Este nuevo acto de terror se asimila al atentado perpetrado en París, Francia, el 13 de noviembre de 2015, en el que hubo 137 personas fallecidas y 415 heridas. En su momento, la autoría de este atentado también fue reivindicada por la organización yihadista Estado Islámico (ISIS).

La alta representante de la Unión Europea (UE) para la Política Exterior, Federica Mogherini, quien se encuentra en Ammán, Jordania, reaccionó ante el ataque terrorista diciendo: “Es un día muy triste para Europa al sufrir su capital el mismo dolor que esta región (Oriente Medio) ha conocido y conoce cada día”. Asimismo, hizo un llamado a los líderes de Europa y Oriente Medio a unirse contra los peligros que emanan de “la radicalización y la violencia”. “Estar aquí (en Ammán) juntos es el mensaje más potente de fuerza y amistad entre nuestros pueblos que podemos enviar a aquellos que quieren dividirnos” agregó Mogherini.

Por cierto, el terrible sufrimiento humano en Oriente Medio ha desatado olas de emigración de refugiados hacia Europa. Decenas de miles de personas se han puesto en movimiento huyendo del flagelo de la violencia y la radicalización, tragedia que, indudablemente, está conmoviendo a la opinión pública mundial.

Los atentados terroristas en Bruselas y París vuelven a evidenciar que Europa no está a salvo de la violencia y la radicalización. También demuestra que el extremismo es incontenible y que está llevando la guerra a todas partes. De hecho, nadie está seguro frente a la militancia extremista.

Luego, el elocuente llamado de Mogherini a la unidad y a no caer en la división, que solo le hace el juego al extremismo y al terror, está en la vía correcta. No obstante, la unidad exige solidaridad y esto supone que el sufrimiento de las poblaciones en Oriente Medio no debe ser ajeno a las democracias occidentales. Por el contrario, la empatía y la concertación de esfuerzos son vitales para la consecución de una seguridad global, así como de la reconciliación y la paz.

Por este medio, expresamos nuestras condolencias al pueblo y gobierno de Bélgica, así como a los pueblos y gobiernos de la UE, y en estos momentos de desencuentro y tragedia hacemos propias las palabras del papa Juan Pablo II: “El diálogo, basado en sólidas leyes morales, facilita la solución de los conflictos y favorece el respeto de la vida, de toda vida humana. Por ello, el recurso a las armas para dirimir las controversias representa siempre una derrota de la razón y de la humanidad”.

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