Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Ni Chana ni Juana

Realmente qué importa quién se lleve las palmas de los cambios en el país.

— J. Rodolfo Neutze A.
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Hoy por hoy existe un denominador común que nos une a todos los guatemaltecos no importa en qué lugar parqueemos nuestro pensamiento, desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha. Todos pensamos que Guatemala está mal y no vemos luz al final del túnel. Primero debiéramos parar la lucha y reconocer que sí existe algo que nos une, y esto servirnos para realizar que al final de cuentas lo más importante son los cambios y no quién se lleve las palmas. Como no hemos parado de seguir arrancando la costra que nos dejó la guerra ideológica, pareciera ser que se nos olvida que ya no manda la ideología sino una cleptocracia enquistada en el Estado, a la que hay que vencer entre todos.

Con preocupación he leído y escuchado muchísima gente criticar a quienes aparentemente se están llevando las palmas de los cambios realizados en las últimas semanas y meses en nuestro país. Para algunos de los privilegiados que nos informamos a través de medios como este pudiera ser que nos ofenda ver lobos con piel de oveja. Pero debemos forzarnos a recordar que para los millones de guatemaltecos más abandonados y olvidados y cuyas expectativas no se miran nada prometedoras, al final de cuentas no les importa quién hace los cambios porque lo que necesitan es tener oportunidades y cubrir sus necesidades básicas lo antes posible para siquiera empezar a pensar en un futuro mejor.

Llegó el momento en Guatemala en que efectivamente nadie sea superior a la ley. No importa si es derecho o zurdo; no importa si es empresario o limosnero; no importa si es doctor o periodista; nadie puede pasar sobre los derechos de la generalidad y el bien común. Así como no se vale que la justicia caiga presa de los shows mediáticos, tampoco se vale decir que todos los miembros de un gremio son malos porque no es cierto. Al pícaro hay que tratarlo como tal no importa a qué se dedica. Debemos propiciar que la justicia aunque sea lenta sea efectiva y que llegue.

Para todos los chapines no debe importarnos si quien propició la limpieza de las plazas fantasmas del Congreso es un diputado novato o un diputado apaleado y malcriado. Lo que importa es que se resuelva ese problema. No importa si la objetividad y el profesionalismo necesario en las Cortes de justicia se están buscando con instrucciones en inglés o idioma europeo, si los cambios son para agarrar a todos los pícaros.

Por eso cuando usted escuche a  alguien quejarse de que los cambios los están realizando personas que aparentemente no tienen la solvencia histórica o el agrado popular, por favor recuérdeles que en este caso cuando Guatemala es la que va a salir beneficiada no importa, si es Chana o Juana.

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