Miércoles 13 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Viva

Pocas cosas inyectan más valor en nuestras vidas que construir una mejor vida para este país y sus habitantes.

 

Fecha de publicación: 14-03-16
Por: Luis Fernando Cáceres

En un país como el nuestro no hace falta caminar mucho para ver de cerca, muy de cerca, lo cargada de sufrimiento y de carencias que está la vida de algunas personas. De muchas personas, en realidad. Nunca he tenido mucho uso para ninguna deidad: El, Ella o Ellos nunca han solucionado nada para mí y, honestamente, nunca he querido que lo hagan. Me resulta difícil conciliar, además, la existencia divina de algún ser supremo que a igual partes provee felicidad y dolor profundo. Sé perfectamente bien que muchas otras personas sí lo han consentido o, por lo menos, lo han aceptado; el caso es que al ver de frente la privación profunda, la necesidad penetrante, el padecimiento desesperado de otras personas me cuesta hincar rodilla y alzar oración al cielo. Por eso, de cuando en cuando, tarareo para mí aquellas líneas de la canción Viva la Vida: “por alguna razón que no alcanzo a explicar, sé muy bien que San Pedro no llamará mi nombre”. Aunque en mí caso, la razón resulta plenamente clara.

Conocer de cerca a guatemaltecos que genuinamente están viviendo un infierno en la mismísima tierra resulta terriblemente inquietante. Uno se ve invadido a partes iguales de dolor, impotencia, y rabia.

El jueves tomé un tour por los caminos de la desolación. Presumo que hay muy pocas cosas que pueden causar más dolor a un padre que ver día tras día a su pequeña hija sufrir, aquejada por una condición médica seria.  Y si bien conocí muchos casos de niñas y niños, que viven en la hoja de la navaja, justo entre la vida y la muerte, también conocí a varios valientes héroes de a diario que han logrado levantar y operar un hospital de primer mundo justo en medio de la zona 1, de nuestra capital. El Centro Quirúrgico Pediátrico Moore es un ejemplo lúcido de la capacidad que tiene el ser humano para hacer cosas maravillosas. Desde 2012 han virado la vida de casi 5 mil personas. Casi 5 mil niños y niñas guatemaltecos han encontrado un futuro gracias al tesón y gallardía de un grupo de individuos que han derribado obstáculo tras obstáculo con la única intención de proveer a otras personas de una vida prometedora. La tarea de estas personas, ha refrescado mi confianza, son gente como ellos los que nos devuelven la esperanza en la condición humana.

El Centro Moore es genuinamente un lugar donde la iluminación le viene a uno fácil y rápido; su atención al detalle, su devoción a la vida del prójimo y su fervor a la excelencia, hacen de este especial lugar un oasis de inspiración.

 El hospital funciona en base a jornadas médicas. Cuenta con tres salas de operación, cinco de recuperación y 20 para cuidados postoperatorios. Atienden niños y niñas de diferentes áreas del país.

Toda esta obra empezó hace casi 15 años cuando un grupo de norteamericanos del estado de Tennessee vinieron a Guatemala para ayudar en una misión de cooperación a personas de escasos recursos. Durante una de las visitas conocieron a una niña de cuatro años que recibió, en el abdomen, el impacto de una bala perdida. En el hospital donde la atendieron no pudieron finalizar el tratamiento por lo que ella tenía dificultad para caminar. El fundador del hospital, Steve Moore, contactó personas en Estados Unidos y logró que recibieran a la niña en un hospital donde le realizaron la cirugía necesaria. Desde entonces la fundación Moore ha sido la principal fuente de fondos para el hospital.

Este año el hospital tiene dos objetivos adicionales: quieren ampliar de quince a diecisiete las jornadas cubiertas en un año y anhelan poder empezar a generar parte de los recursos usados localmente.

Mi equipo y yo hemos decidido tomarnos la tarea de recaudar lo que cuesta una de las jornadas. Con eso ya podrán realizar dieciséis. Queda una más por financiar, si usted quiere aportar de alguna forma lo invito a conocer más en www.moore.org.gt

Pocas cosas inyectan más valor en nuestras vidas que construir una mejor vida para este país y sus habitantes.