Viernes 16 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Miscelánea

— jorge palmieri
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Un poco de historia (13)

Para sustituir al dictador Manuel Estrada Cabrera (presidente desde 1898 hasta 1920), el Congreso Legislativo que presidía durante el período de 1919 a 1920 el abogado Adrián Vidaurre, quien durante muchos años había sido amigo de Estrada Cabrera y tuvo relevante presencia en el gobierno primero como Jefe Político del departamento de Petén de 1887 a 1888 y después como primer Auditor de Guerra que hubo en la historia de Guatemala de 1899 a 1910, para asegurar su posición y la de otros que habían sido cabreristas en el siguiente gobierno, traicionó a Estrada Cabrera y le declaró mentalmente “incapaz para gobernar” por el Decreto 1022 de fecha 8 de abril de 1920, después de haber aplaudido lo que Estrada Cabrera había hecho durante veintidós años, y designó como sucesor a otro de los amigos del dictador, el adinerado agricultor y diputado conservador Carlos Herrera y Luna, quien para entonces ya se había convertido en unionista al igual que la mayoría de la población guatemalteca, y estableció al Unionismo en el gobierno.

Un ejemplo de esas traiciones a Estrada Cabrera fue que poco tiempo antes de la caída, en la designación de un nuevo gabinete del último periodo, figuraba como ministro de Fomento el coronel Jorge Ubico Castañeda y, no obstante, pocos días más tarde Ubico se presentó ante la Asamblea Nacional para asegurar que él siempre había estado “en contra de la tiranía”. Pero años más tarde él mismo se convirtió en un tiránico dictador durante 14 años.

De hecho, fueron tantos los “amigos” que traicionaron a Estrada Cabrera que el único que acompañó hasta el momento de su rendición en su casa particular, denominada “La Palma”, fue el poeta, escritor y dramaturgo peruano José Santos Chocano, quien había actuado como su consejero y secretario, por lo que fue apresado por los unionistas y sentenciado a muerte, pero se salvó de morir fusilado gracias a la intercesión de numerosos escritores y poetas hispanoamericanos y otras grandes personalidades internacionales, como el Papa, el rey Alfonso XIII de España y los presidentes de Argentina y Perú. Por cierto que me propongo escribir algún día un poco sobre la fascinante vida del gran poeta, escritor, dramaturgo y aventurero peruano José Santos Chocano, que consideraba a Guatemala su segunda patria, donde conoció a la distinguida dama guatemalteca Margot Batres Jáuregui, con quien se casó por lo civil en Nueva York en 1912 y de esa unión nacieron dos hijos: Antonio José Chocano Batres (1913), quien fue durante muchos años director del departamento de Protocolo de la Cancillería y Alma América (1917), bautizada así por su poemario titulado “Alma América”, quien llegó a ser una mujer bella a quien el músico-poeta Agustín Lara dedicó su canción titulada “La Marimba”.

En 1912 Chocano pasó a México, donde hizo público su apoyo a la revolución mexicana contra el dictador Porfirio Díaz, presidente de México de 1876 a 1911 y a pesar de haber declarado que era partidario de las “dictaduras organizativas” sirvió al líder revolucionario y presidente de México Francisco I. Madero, hasta que éste fue traicionado y asesinado por su Secretario de la Guerra, general Victoriano Huerta. El gobierno de Huerta expulsó de México a Chocano, quien entonces viajó a Cuba, Puerto Rico y Estados Unidos. En Nueva York desempeñó misiones confidenciales al servicio del gobierno revolucionario mexicano del general Venustiano Carranza. Nuevamente en México, actuó también como secretario del emblemático líder guerrillero Pancho Villa, a quien dio consejos acerca de la reivindicación agraria que proponía el general Emiliano Zapata. Su entusiasmo por la causa revolucionaria mexicana fue innegablemente sincera, hasta que se disgustó por las divisiones de los revolucionarios y viajó a Guatemala, donde se puso al servicio del dictador Manuel Estrada Cabrera en calidad de secretario y consejero.

Carlos Herrera y Luna, fpresidente del 8 de abril de 1920 al 5 de diciembre de 1921.

Carlos Herrera y Luna, fpresidente del 8 de abril de 1920 al 5 de diciembre de 1921.

Carlos Herrera fue presidente de Guatemala en funciones del 8 de abril de 1920 al 5 de diciembre de 1921 y Presidente de la República del 15 de marzo de 1921 al 5 de diciembre de 1921, cuando fue derrocado por un golpe de Estado auspiciado por la compañía bananera ‘United Fruit Company’ porque se negó a ratificar las concesiones de tierras del ex presidente Estrada Cabrera a esa empresa norteamericana.

El golpe contra Carlos Herrera fue encabezado por su viejo amigo y compañero diputado cabrerista general José María Orellana, junto con los generales José María Lima y Miguel Larrave. El triunvirato gobernó solamente cuatro días, del 6 al 10 de diciembre de 1921, cuando Orellana tomó el mando y reinstaló en el gobierno al partido Liberal. Hubo un gran retroceso en la libertad de expresión y de prensa cuando confiscó las imprentas de los diarios “El Día” y “El Imparcial” porque repudiaba el periodismo; también suspendió las garantías constitucionales en mayo de 1922. Su principal logro lo constituyó el cambio a la par del dólar norteamericano, o sea la institución de la moneda llamada Quetzal en 1924 y cuya estabilidad es caso único en Latinoamérica. Durante su gobierno se creó la Escuela Normal Superior, y se construyeron más de 500 kms de carretera en todo el país; así mismo fundó el Banco de Guatemala. Falleció víctima de una misteriosa “angina de pecho” el lunes 26 de septiembre de 1926 a las 0 horas con 15 minutos en el hotel “Manchén” en Antigua Guatemala.

Carlos Herrera era hijo de Manuel María Herrera y  Delfina Luna. Tuvo 12 hijos que fueron frutos de dos matrimonios. En su primer matrimonio: Julia Isabel, Carlos, Roberto Herrera, Margarita, Sara, Elena, Lucrecia, Rafael, Luisa y Arturo Herrera Dorión; y en el segundo matrimonio: Rodolfo y María Marta Herrera Llerandi, concebidos durante su exilio en Francia.

Carlos Herrera ha sido considerado uno de los más perspicaces hombres de negocios en Guatemala de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Como empresario, creó el Ingenio “Pantaleón”, una reconocida industria azucarera guatemalteca, y a comienzos de la década de 1900 adquirió el Ingenio “El Baúl” en Santa Lucía Cotzumalguapa. Visionario, inteligente y perseverante, acumuló valiosas inversiones en tierras, cosechas, maquinarias e inmuebles, siendo el origen de toda una dinastía. La ponderosa empresa ‘Pantaléon Sugar Holdings’, fue fruto de su trabajo y es una de las diez mayores productoras de azúcar de América Latina, con molinos de Centro y Suramérica.

Adrián Vidaurre logró su propósito de asegurar una posición para él y sus amigos en los siguientes gobiernos, porque después de la caída de Estrada Cabrera los también diputados José María Letona y José María Orellana obtuvieron destacadas posiciones en la vida política del país y él mismo fue ministro de Fomento de abril de 1920 a diciembre de 1921, asesor del ministro de la Guerra y después fue durante varios años embajador de Guatemala en Cuba.

General José María Orellana, Presidente del 6 de diciembre de 1921 al 26 de septiembre de 1926.

General José María Orellana, Presidente del 6 de diciembre de 1921 al 26 de septiembre de 1926.

El general José María Orellana había sido director del Instituto Nacional para Varones, ministro de Instrucción Pública y jefe de Estado Mayor en el transcurso de los sucesivos gobiernos Estrada Cabrera y cabalgaba junto a él cuando se produjo el atentado de la bomba, después desempeñó importantes cargos de gobierno durante los veinte años siguientes, como ministro de Instrucción, al extremo que uno de ellos, el general José María Orellana fue Presidente de la República como consecuencia de haber derrocado junto con los generales Lima y Larrave a su viejo amigo el presidente Carlos Herrera y Luna.

El general José María Orellana acompañado del coronel Jorge Ubico Castañeda.

El general José María Orellana acompañado del coronel Jorge Ubico Castañeda.

Orellana estableció el papel moneda y el quetzal, en vez de las monedas de un peso y por esa razón desde entonces ese billete se llama popularmente un “Chema”.

Un “Chema” que entonces estaba a la par del dólar.

Un “Chema” que entonces estaba a la par del dólar.

El general José María Orellana gobernó del 10 de diciembre de 1921 al 26 de septiembre de 1926, fecha en que murió misteriosamente y fue sustituido por el Primer Designado a la presidencia, general Lázaro Chacón. (Continuará)

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