Lunes 24 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Miscelánea

Duelo en la literatura mundial.

— Jorge palmieri
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1.- El italiano Umberto Eco

Desde el viernes pasado se lamenta en el mundo la muerte del genial escritor italiano Umberto Eco, uno de los más grandes filósofos, semiólogos e intelectuales que cambiaron la interpretación de la ciencia de la comunicación y la literatura modernas. Pero se le llegó a conocer principalmente por sus inmortales novelas, especialmente El nombre de la Rosa y El péndulo de Foucault. Afectado desde hacía varios años por un cáncer, falleció a las 22:30 en su casa en Milán. Además de haber prestado especial atención a la crítica literaria y al estudio de la cultura popular. Falleció a los 84 años de edad. Había nacido en la ciudad de Alessandría, en Piamonte, el norte de Italia, el 5 de enero de 1932. Y recibió educación salesiana.

El periódico italiano La Reppública tituló su nota informativa en su edición web Muere Umberto Eco, el hombre que lo sabía todo. Y el ministro italiano de Cultura Darío Franceschini escribió en Twitter: “Nos ha dejado Umberto Eco, un gigante que ha llevado la cultura italiana a todo el mundo”. Y agregó: “Joven y volcánico hasta el último día”.

En 1954 se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de Turín con la tesis titulada El problema estético de Santo Tomás de Aquino, que publicó en 1956. Trabajó como profesor en las universidades de Turín y Florencia antes de hacerlo en la Universidad de Milán. Después trabajó para la Radio Audizione Italiana (RAI) de 1954 a 1959 y fue profesor de estética entre 1956 y 1964. Luego se convirtió en profesor de comunicación social en Florencia en 1966. Fue durante esos años que publicó sus importantes estudios de semiótica Obra abierta (1962) y La estructura ausente (1968), de sesgo ecléctico. A partir de 1971 dio la cátedra de Semiótica en la Universidad de Bolonia y en febrero de ese mismo año creó la Escuela Superior de Estudios Humanísticos, iniciativa académica solo para licenciados de alto nivel para difundir la cultura universal. En 1969 ya había cofundado la Asociación Internacional de Semiótica, de la cual era secretario.

Empezó a publicar sus obras narrativas en edad madura (aunque en conferencias recientes cuenta de sus experimentos juveniles, los que incluyen la edición artesanal de un cómic en la adolescencia). En 1980 se consagró como narrador con El nombre de la rosa, novela histórica culturalista susceptible de múltiples lecturas, como novela filosófica, novela histórica o novela policíaca, y también desde el punto de vista semiológico. Se articula en torno a una fábula detectivesca ambientada en un monasterio benedictino en 1327, que obtuvo un gran éxito editorial, fue traducida a muchos idiomas y llevada al cine en 1986 por el director francés Jean-Jacques Annaud. Escribió además otras novelas, como El péndulo de Foucault (1988), fábula sobre una conspiración secreta de sabios en torno a temas esotéricos; La isla del día de antes (1994), parábola kafkiana sobre la incertidumbre y la necesidad de respuestas; Baudolino (2000), una novela picaresca, también ambientada en la Edad Media, que constituyó otro rotundo éxito de ventas, y sus últimas obras, La misteriosa llama de la Reina Loana (2004) y El cementerio de Praga (2010). Un filósofo y escritor tan genial como Umberto Eco no debería morir nunca. ¡Que descanse en paz!

2.- El poeta nicaragüense Fernando Cardenal

Fernando Cardenal nació en Granada (Nicaragua) el 20 de enero de 1925 y fue un sacerdote jesuita que obtuvo fama no solo por poemas, ni por haber sido un teólogo, escritor, traductor y escultor, sino que por haber sido uno de los más entusiastas defensores de la Teología de la Liberación y por su controvertida militancia en el Frente Sandinista de Liberación Nacional, lo que le llevó a ser ministro de Cultura de 1979 a 1987, por lo que fue regañado por el papa Juan Pablo II en el aeropuerto Las Mercedes tan pronto descendió del avión en su visita a Nicaragua en 1960, mientras lo transmitía la television mundial, y en 1964 fue expulsado de la Orden Jesuita por desempeñar un cargo público. Pero el 4 de agosto de 2014 el papa Francisco desautorizó el castigo y lo derogó. En el año 2009 recibió el Premio Sofía de Poesía Iberoamericana. Falleció durante la madrugada del sábado, a la edad de 90 años. Según su muerte se debió a complicaciones cardíacas posteriores a una operación quirúrgica. ¡Que descanse en paz!

3.- La novelista estadounidense Nelle Harper Lee

Murió a los 89 años de edad. Había nacido en Monroeville, Alabama, el 28 de abril de 1926 y se inmortalizó con su novela Matar un ruiseñor (To kill a mockingbird), obra con la que obtuvo el Premio Pulitzer y fue llevada a la pantalla por Robert Mulligan en 1962, protagonizada por Gregory Peck en el papel del abogado defensor Atticus Finch, lo cual le valió el premio Oscar como mejor actor del año. Esta fue la única novela que publicó durante 55 años, hasta que, el año pasado, publicó Ven y pon un centinela (Go, set a watchman) que, en realidad, había escrito antes de Matar un ruiseñor, pero no había querido publicarla. ¡Que descanse en paz!

Twitter@jorgepalmieri

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