Sábado 16 DE Febrero DE 2019
Opinión

Se confirma contaminación del agua

— EDITORIAL
Más noticias que te pueden interesar

Según informaciones de prensa, vecinos del fraccionamiento Vista Hermosa I, ubicado en la zona 15 de la capital, contrataron análisis de laboratorio del agua que distribuye la Municipalidad de Guatemala, a fin de determinar si el brote de infecciones gastrointestinales en ese segmento poblacional se debía a la contaminación del agua municipal, extremo que ha sido negado reiteradamente por la Empresa Municipal de Agua (Empagua) y por el mismo Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.

Se tiene conocimiento que en 18 de 20 pruebas practicadas había presencia de Salmonella typhi, bacteria causante de la fiebre tifoidea. Las salmonelas son bacterias entéricas, o sea que se guarecen en los intestinos del cuerpo humano.

En declaraciones al diario Prensa Libre, el director del Hospital El Pilar (localizado en la zona 15 capitalina), Víctor López, expresó que muchos de los pacientes atendidos en los últimos días por tifoidea son residentes o trabajadores de las zonas 9, 10 y 16 de la capital –colindantes con la zona 15– y presentan los mismos síntomas que la semana pasada denunciaron vecinos de la zona 15 capitalina: náusea, dolor abdominal y diarrea.

La conclusión de los referidos análisis de laboratorio es que “el agua se contaminó con aguas de desagües”, así como que el agua no tenía cloro. Técnicamente “el agua analizada no cumple con los requerimientos microbiológicos según la norma NOG 29001. No es apta para consumo humano”. Sin duda, esta situación de extrema gravedad para la salud humana tiene su origen en la falta de mantenimiento de la red de distribución de agua potable.

Negar lo innegable, no tiene sentido. Lo lógico es que las autoridades edilicias y gubernamentales no se queden de brazos cruzados ante la causa de la contaminación del agua y ante el brote de enfermedades infecciosas. Esto sería como negar la inseguridad pública y la pobreza extrema.

La Constitución garantiza el derecho humano a la salud, por lo que si este está siendo violado por las autoridades estatales, resulta procedente la intervención inmediata del Procurador de los Derechos Humanos, a fin que se restablezca la plena vigencia de dicho derecho fundamental (relacionado con la vida e integridad y seguridad personales) y, en su caso, para que se deduzcan las responsabilidades legales correspondientes, así como el resarcimiento de los daños y perjuicios causados.

Lo anterior sin perjuicio por supuesto de que el Gobierno de la República apoye a las autoridades municipales para afrontar la emergencia con suficiencia y prontitud. Cuando la vida humana y la salud están en riesgo, no deben escatimarse esfuerzos.

Etiquetas: