Martes 17 DE Septiembre DE 2019
Opinión

El fracaso de la lucha por la equidad

En Guatemala la  lucha por la equidad ha fracasado.

Fecha de publicación: 06-02-16
Por: Irmalicia Velásquez Nimatuj

La diputada Nineth Montenegro explicó en un entrevista concedida a este medio que de cada quetzal que en Guatemala se paga solo 12 centavos se destinan a la inversión social. Sin embargo, ¿a quién le importa la inversión social en ese país? Casi a nadie y la respuesta es sencilla, no importa porque al final el impacto material, físico y emocional de la falta de inversión recae en mayorías de hombres y mujeres de pueblos indígenas. Y en ese país los “indígenas pobres y aún los de clase media” solo son tomados en cuenta para la época electoral o para expoliarlos.

En Guatemala la lucha por la equidad ha fracasado desde todas las instancias que se analicen. Así en el siglo pasado fracasó la lucha de la izquierda que buscó llegar al Estado a través de las armas para transformar las desigualdades pero también ha fracasado desde la derecha moderada hasta la derecha radical que se ha alternado el gobierno a partir de la débil democracia que llegó con la Constitución de 1985.

Analizar las iniquidades a través de una de sus expresiones: la pobreza y pobreza extrema de manera cuantitativa y general, sin tomar en cuenta una interpretación racial, dada la diversidad étnica de la población, no hace sino desperdiciar la oportunidad de llegar a abordar uno de los puntos fundamentales que atraviesa la nación y que es el racismo. Esa opresión que define y decide automáticamente desde el Estado ¿quién tiene valor o quién importa como ser humano y quién no?

Por eso, cuando en el mes de diciembre se presentó la Encovi del 2014 y se indicó que ahora el departamento más pobre es Alta Verapaz –cuya mayoría es q’eqhi’– en donde el 83.1 por ciento de la población se encuentra viviendo en pobreza, pocos se inmutaron. Nadie convocó a protestas para demandar que el Estado priorice a estas poblaciones. Tampoco perturbó a las elites urbanas escuchar que de aproximadamente 16 millones de habitantes casi nueve millones y medio viven en la pobreza. Somos un país de pobres pero no queremos entender por qué, es más fácil culpar.