Lunes 22 DE Julio DE 2019
Opinión

Reformas a la Ley del Congreso

Fecha de publicación: 28-01-16
Por: EDITORIAL

El consenso ciudadano demanda que se reformen la Ley Electoral y de Partidos Políticos (LEPP) y la Ley Orgánica del Organismo Legislativo, así como que se modifique el Convenio Colectivo de Condiciones de Trabajo celebrado entre el Congreso y los sindicalistas, en el año 2006, actualmente vigente.

Sin embargo, no es cuestión de reformar por reformar las leyes relacionadas, para que finalmente se reafirme el lema del “gatopardismo”: Que todo cambie para que nada cambie. ¡Por favor!

De cualquier manera, el proyecto de reformas a la LEPP que el Congreso envió a la CC, para que esta dictaminara, aunque tiene cosas relevantes (voto de migrantes, elevación de multas que puede imponer el TSE, publicidad y fiscalización del financiamiento político, la postulación de candidatos a diputado por los comités cívicos electorales, el voto nulo vinculante, número fijo de diputados, la reducción a 20 de la nómina de candidatos a magistrados del TSE), también contiene flagrantes violaciones constitucionales (prohibición de reelección de diputados, alcaldes y concejales, acceso a cuentas bancarias de los partidos sin autorización judicial, entrega del empadronamiento al Renap, limitación de la libertad de expresión, la instancia única para conocer amparos contra el TSE, la confiscación de bienes y demás). Por otro lado, no se sanciona eficazmente el transfuguismo político, no se adopta el sistema de elección uninominal para diputados y autoridades edilicias, se aumenta el número de diputados, se autoriza un oneroso financiamiento estatal de espacios mediáticos para los partidos, no se prohíbe el clientelismo político, no se regula la publicidad oficial, etcétera.

La iniciativa 5020, mediante la cual se propone reformar la Ley Orgánica del Organismo Legislativo, contiene 54 artículos. Los congresistas pretenden aprobarla a marchas forzadas para complacer a la ciudadanía y a la opinión pública. Sin embargo, muchos de dichos artículos son largos y complejos y contienen inconstitucionalidades y “gatos encerrados”, que deben ser conocidos y debatidos por la ciudadanía, no solo por los diputados, quienes no son confiables.

Por ejemplo, se pretende hacer nugatorio el Artículo 168, párrafo primero, de la Constitución, que permite a los ministros hacerse representar por los viceministros cuando fueren invitados a los bloques legislativos. Asimismo, al determinar que los bloques legislativos solo estarán conformados por diputados pertenecientes a partidos que hayan obtenido representación legislativa en las elecciones, se impide a los diputados que no formen parte de dichos bloques a invitar a ministros. Por otro lado, se pretende combatir el transfuguismo en el seno del Congreso (con las mismas disposiciones que se propone incorporar en la LEPP) después de que un tercio de los diputados se declararon tránsfugas el mismo día en que fueron juramentados y tomaron posesión de sus curules (¡qué tal!), se establecen trámites legislativos (interpelación y veto) que deben ser revisados con detenimiento, se mantiene la contratación de personal sin oposición, se mantiene el personal de apoyo, asesores, oficina, equipo y mobiliario para cada diputado. ¡Nos están dando atol con el dedo! Como dice La Chalana, “en sonora carcajada prorrumpid ja ja”.