Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Luna de miel del nuevo gobierno

Es momento de dar un voto de confianza al nuevo gobierno.

— Hugo Maul R.
Más noticias que te pueden interesar

Si bien la llegada de Jimmy Morales al poder fue totalmente circunstancial, lo cual explica la falta de un plan de gobierno, dificultades para integrar equipos de trabajo y demás problemas asociados con el ejercicio del poder, no se debe adoptar una postura fatalista acerca del futuro del país. Es momento de dejar de enfatizar los aspectos negativos que han rodeado la conformación del nuevo gobierno y buscar elementos positivos que puedan dar una luz de esperanza sobre el futuro cercano. Aunque no se puede hablar de una luna de miel en este ‘“affaire”’, ya que nunca hubo promesas específicas por parte del nuevo gobernante, con excepción de no ser corrupto ni ladrón, es importante dar un respiro al nuevo gobierno para que organice a sus equipos de trabajo, conozca el terreno en donde está parado y determine un plan de acción.

Aunque la honestidad y el combate a la corrupción son aspectos importantes y necesarios en la conducción de cualquier política pública, sin embargo, aportan poco para orientar el contenido específico del quehacer gubernamental. Razón por la cual se hace necesario y urgente que el nuevo gobierno explique de forma clara y precisa un plan de gobierno mínimamente estructurado. Dentro de este plan, lo quiera o no el nuevo gobierno, debe aparecer, en el corto plazo, un plan de emergencia para afrontar la crisis financiera de las finanzas públicas y, en el mediano plazo, la reestructuración total de la SAT. Temas básicos a los que se podrán añadir dos o tres temas prioritarios más. Es preciso que el presidente Morales no caiga en la trampa de querer quedar bien con todos los sectores que se le acerquen a pedir solución a sus problemas, sobra decir que cada uno de ellos querrá hacerle ver que sus particulares problemas deberían ser la principal y más urgente prioridad de su gobierno. Cuestión que vuelve a apuntar hacia la necesidad de ese mínimo plan de trabajo que oriente sus decisiones.

Es momento de dar un voto de confianza al nuevo gobierno y que este sepa cómo aprovecharlo, administrando la cosa pública con eficacia, eficiencia, honestidad, transparencia, prudencia y presentando, a la brevedad, un plan de trabajo en donde explique a la población sus principales objetivos y prioridades, así como los resultados que desea alcanzar. A diferencia de otros gobiernos, la situación económica general del país es medianamente buena: la inflación está totalmente bajo control; el crecimiento económico, aunque bajo, se ha recuperado; las remesas están en niveles récord; los bajos precios del petróleo y la energía eléctrica favorecen la economía familiar y la capacidad productiva del país. Factores positivos que, sin duda, ayudarán al próximo gobierno a afrontar los importantes retos que tiene por delante. En estas circunstancias, empezar a apostar desde ya por el fracaso de la próxima administración es algo que no conviene a nadie, salvo que se quiera confirmar de nuevo el conocido corolario de la Ley de Murphy que dice que “todo lo que empieza bien acaba mal, y; todo lo que empieza mal termina peor”.

Etiquetas: