Sábado 19 DE Octubre DE 2019
Opinión

El servicio público

No es una actividad que cualquier hombre o mujer puede realizar.

Fecha de publicación: 03-12-15
Por: mario mérida

Supuestamente el servidor público desempeña su labor en un horario determinado –0800 a 1630 horas–, pero algunas veces las labores diarias requieren tiempo extra, el cual no necesariamente es retribuido. La mayoría de personas ajenas al servicio público ven esta actividad, como una forma de sobrevivencia o de parasitismo del erario público, por eso, ser funcionario público es cuestionable para muchos. La realidad es otra;… el servicio público es vital, cuando su accionar es eficiente y eficaz, porque hace posible el diseño, implementación y evaluación de políticas y programas destinados a cumplir las promesas de campaña y otros compromisos de la agenda mundial.

El servicio público, no es una actividad que cualquier hombre o mujer puede realizar. Generalmente son tareas especializadas o técnicas, vitales para el cumplimiento de los deberes constitucionales de los organismos de Estado. Además de las competencias inherentes al cargo requiere disposición para actuar dentro de marcos normativos, sin desestimar la iniciativa y libre albedrío a fin de ejecutar las tareas implícitas y otras que contribuyen al logro de las metas institucionales.

Las personas que anhelan ser funcionarios públicos de primer nivel –ministros, viceministros, secretarios, directores–, deben considerar si poseen las competencias profesionales que el cargo demanda, estar consciente del tiempo que demandará su labor, someterse al escrutinio de lo más representativo de la sociedad, quienes determinaran su idoneidad.

Algunas actividades públicas requieren más tiempo que otras. El ministro de Relaciones Exteriores, no planifica su trabajo de lunes a viernes, quizás tendrá que viajar imprevistamente el fin de semana a una reunión el lunes por la mañana en Londres, China o Rusia. Los ministros de Gobernación y Defensa, no deben pensar en salir un fin de semana sin llevar sus teléfonos y radios, porque su trabajo demanda 24 horas. Hay otros funcionarios menos susceptibles a estas condicionantes, sin por ello menoscabar su importancia y contribución a la gobernabilidad. Y por último el servicio público, no es para convertirse millonario.

Cierro con una frase atribuida al expresidente venezolano Herrera Campins: “El primer acto de corrupción de un funcionario público, es aceptar un cargo para el cual no tiene las competencias profesionales y disponibilidad de tiempo para desempeñarlo”.