Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Miscelánea

— jorge palmieri
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1. – De regreso de México

Como informé antes, fui a la Ciudad de México a festejar mi 87 cumpleaños acompañado de un pequeño grupo de queridos amigos de la Cofradía de los Viernes. La fecha de mi cumpleaños es el 11 de noviembre pero, lamentablemente, ese día no encontramos cupo en el hotel Presidente InterContinental, que ha sido mi favorito desde hace muchos años, por lo cual me vi obligado a posponer mi viaje para el día 12 y el festejo de mi cumpleaños para el viernes 13 con un almuerzo en el restaurante Quintonil, considerado el número 1 de México y el 4 del mundo, y continuar festejándolo los días sábado y domingo, para asistir a la corrida de toros en la Monumental Plaza México, considerada la más grande del mundo.

Pero sobre este grato viaje escribiré más adelante, porque por de pronto es ineludible que escriba sobre otros temas lamentables y peligrosos, comenzando por los actos terroristas islámicos que tuvieron lugar en París el viernes de pasado para dar inicio a la temida guerra religiosa profetizada por Nostradamus.

2. – Múltiples atentados terroristas islámicos en París

François Hollande, presidente de Francia, declaró sobre este particular: “Es una dura experiencia que nuevamente nos aqueja. Sabemos de dónde viene, quiénes son estos criminales, quiénes son estos terroristas. Es una prueba de unidad y sangre fría”.

Y esto fue lo publicado en elPeriódico el sábado 14: Francia: atentado múltiple en París deja más de 100 muertos

“Atentados casi simultáneos en al menos siete lugares ensangrentaron a París ayer por la noche, con más de 120 muertos, decenas de ellos en una toma de rehenes en una sala de conciertos y otros en las inmediaciones del Stade de France.

Al cierre de esta edición, el fiscal de París, François Molins, dijo que se presume que ocho atacantes han sido muertos, aunque no quedaba claro cuántos actuaron ni cuántos estaban prófugos. Autoridades reportaban 200 heridos, 80 de ellos de gravedad.

El presidente francés, François Hollande, declaró el estado de emergencia, anunció el cierre de fronteras del país y pidió refuerzos militares para hacer frente a estos ataques terroristas sin precedentes.

La Policía dijo que más de 100 personas murieron en la conocida sala de espectáculos Bataclan, con capacidad para 1,500 espectadores, donde se realizaba un concierto de rock. En el interior de esta conocida sala actuaba el grupo estadounidense  Eagles of Death Metal cuando irrumpieron los asaltantes”.

El presidente Hollande dando declaraciones a la prensa.

El presidente Hollande dando declaraciones a la prensa.

Esto fue publicado el 23 de septiembre del 2014 en la página web Actualidad RT Sepa más: https://actualidad.rt.com/actualidad/view/141159-eeuu-creo-estado-islamico

Paso a paso: cómo EE. UU. creó al Estado Islámico

“La creación del Estado Islámico por parte de EE. UU. ha pasado por tres etapas: la destrucción de los regímenes seculares y estabilizadores de Irak y Siria y el apoyo a los fundamentalistas sunitas contra Assad, según el historiador Robert Freeman.

“Lo más importante que hay que entender sobre el Estado Islámico es que fue creado por EE. UU.”, afirma el historiador Robert Freeman en el portal de noticias Common Dreams. Su creación pasó por tres etapas importantes, precisa.

Y continúa: “La primera etapa de la creación del grupo Estado Islámico se produjo durante la guerra de Irak y el derrocamiento del gobierno secular de Sadam Husein. Según el autor, el régimen de Husein fue “corrupto, pero estabilizador”: durante su gobierno Al Qaeda no existía dentro de Irak, y el Estado Islámico tiene su origen precisamente en Al Qaeda. Además, EE. UU. dejó el poder en Irak –la mitad de la población del país es sunita– en manos de un Gobierno chiíta. El hecho de que el Ejército iraquí y kurdo –los peshmerga– fueran derrotados por el Estado Islámico se debe a que los sunitas prefieren aliarse con sus correligionarios yihadistas a hacerlo con sus “adversarios religiosos” chiítas, afirma el historiador.

La segunda etapa se dio en la campaña contra el gobierno de Bashar al Assad en Siria. El presidente sirio contaba con una fuerza que durante muchos años mantuvo en “paz relativa” a un conjunto de sectas religiosas dentro del país, estima Freeman. En sus intentos de desestabilizar al gobierno de Siria, EE.UU. ayudó a los “precursores” del Estado Islámico en el país, entre los cuales, según el autor, se encuentra el Frente al-Nusra.

La tercera etapa de la formación del Estado Islámico tuvo lugar cuando “EE. UU. organizó a Arabia Saudita y Turquía para que financiaran y apoyaran a los rebeldes en Siria”, quienes, según Freeman, ya eran un “proto-Estado Islámico”. Arabia Saudita profesa principalmente el wahhabismo, una de la más “virulentas y agresivamente antioccidentales” versiones del Islam. Lo que explica que 15 de los 19 terroristas que secuestraron los aviones del 11 de septiembre de 2001 fueran sauditas, así como el propio líder de Al Qaeda Osama bin Laden, recuerda.

A su vez Turquía persigue sus propios intereses en la región, algo demostrado por el hecho de que este país “que ha financiado y promovido al Estado Islámico” no se haya unido a los actuales ataques aéreos realizados por EE. UU. y sus aliados contra posiciones del grupo yihadista en Siria. Tampoco le interesa a Turquía que sean fuertes los kurdos que combaten contra el Estado Islámico, ya que en caso de que se acabara formando un estado kurdo, “una parte suya sería hoy parte del territorio turco”, explica Freeman. 

Todo sobre este tema

“Pese a haber creado al Estado Islámico, EE. UU. muestra sus fragilidades a la hora de combatirlo debido a la ausencia de una “estrategia coherente”. En este sentido, los “rebeldes moderados” que EE. UU. entrenaba en Siria contra Assad ahora se niegan a luchar contra el Estado Islámico, algo que, según el autor, no es sorprendente, ya que estos rebeldes entregaban a los yihadistas armas suministradas por EE. UU., recuerda el autor. “Las fuerzas más capaces de vencer al Estado Islámico” a corto plazo, concluye, son Rusia, Siria e Irán, pero EE. UU. prefiere ver cómo la situación de los terroristas se agrava antes que verlos “vencidos por los enemigos de EE. UU.”, concluye.

3. – Impuesto para la investigación contra la corrupción y la impunidad

El comisionado de la CICIG Iván Velásquez solicitó que las clases más pudientes del país (léase CACIF) paguen un nuevo impuesto para la investigación de la corrupción e impunidad, pero los primeros que se rasgaron las vestiduras y pegaron gritos al cielo fueron los miembros del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF), lo cual critiqué en mi última entrega. No obstante, en el punto 2 de la página web Nómada de hoy se dice lo siguiente:

Esto no es noticia, colegas periodistas tradicionales

“El CACIF empezó a fundarse en 1957. Su objetivo: proteger sus intereses, el status quo, oponerse a cualquier reforma que haga que Guatemala deje de ser una finca, una fábrica de pobres, y se convierta en un país democrático, justo y próspero. (Sí, la desigualdad extrema frena la prosperidad, según el FMI.)

Entonces, si desde 1957 el CACIF se ha opuesto a cualquier reforma y cualquier impuesto que los afecte, no es nuevo si se oponen al impuesto que propone la CICIG.

Desde mi humilde opinión periodística, esto quiere decir que no es noticia. No merece titulares más que para demostrarles lo vergonzoso de su postura. Y es una vergüenza que los medios tradicionales le den titulares y espacio a columnistas radicales de derecha para decir que el pobre de Iván Velásquez ya fue convencido por trasnochados comunistas de hablar de impuestos. Por Dios, pero si es evidente que no alcanza. Y además, el impuesto es para combatir la corrupción y la impunidad para que alcance más.

Qué desesperante un nivel de debate tan bajo. Por eso es que nadie lee columnas de opinión en los medios impresos y tienen que recurrir al dinosaurio de Jorge Palmieri para ver si levantan vuelo”.

Respondo: ¡que vayan al carajo! Es obvio que no leyeron bien lo que dije. No sé a qué viene calificarme de dinosaurio, aunque no es la primera vez que se me califica así por mi avanzada edad. La semana pasada una columnista badulaque de elPeriódico me calificó de Tyrannosauro. En todo caso soy un Tyrannosauro Rex, y no un dinosauro cualquiera.

Es triste que en esta incultura nuestra no se respete a la edad como en los países orientales, porque los años son la mejor fuente de sabiduría.

Twitter @jorgepalmieri

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