Lunes 26 DE Agosto DE 2019
Opinión

Bono Revolucionario

Fecha de publicación: 13-11-15

La presidenta de la Corte de Constitucionalidad (CC), Gloria Porras, otorgó el denominado “Bono Revolucionario” a 288 funcionarios y empleados de la CC, que supuso un desembolso adicional de Q3.2 millones. Según informaciones de prensa, Porras justificó el otorgamiento del “Bono Revolucionario” diciendo que era una suerte de premio a la “productividad” de los funcionarios y empleados de la CC, incluidos ella, como magistrada Presidenta, y los otros magistrados. En otras palabras, un bono incentivo general e indiscriminado.

Por su parte, el magistrado de la CC, Roberto Molina Barreto, devolvió los Q72 mil 710 que le fueron entregados en concepto de “Bono Revolucionario” y afirmó, contrario a lo que expresó Porras, que cuando él fue Presidente de la CC no otorgó ningún bono por productividad, no hizo convivio navideño y que, al entregar la Presidencia, dejó un ahorro de Q15 millones en caja.

El “Bono Revolucionario”, equivalente al cien por ciento del salario mensual (que incide en la indemnización), es una prestación adicional al Bono 14 (Decreto # 42-92 del Congreso), también equivalente al cien por ciento del salario mensual, y al Aguinaldo (Decreto # 76-78 del Congreso), que equivalente, asimismo, al cien por ciento del salario mensual. O sea que entre aguinaldo y bonos los funcionarios y empleados de la CC ganarán este año tres salarios mensuales más.

Esta decisión de la presidenta de la CC, Gloria Porras, contrasta con la decisión adoptada por el vicepresidente de la República, doctor Juan Alfonso Fuentes Soria, en el sentido de donar la mitad de su salario para programas sociales. Sin duda, la actitud de Fuentes Soria es consecuente con su genuina vocación de servicio y con una vida profesional en beneficio de la comunidad. Inequívocamente, un verdadero “Mujica guatemalteco”.

Recetarse bonos o aumentos salariales en el ejercicio de los cargos públicos no es cosa nueva. Recordamos, por ejemplo, que los diputados al Congreso, en varias oportunidades, han intentado recetarse aumentos salariales, así como indemnizaciones ilegales. Sin embargo, se han encontrado ante sí un muro de indignación ciudadana que lo ha impedido o revertido. Otro ejemplo elocuente es el aumento salarial (a través de incrementar los gastos de representación) que intentaron recetarse los actuales magistrados del Tribunal Supremo Electoral. No obstante, la opinión pública los obligó a revertir la decisión.

Empero, lo más preocupante es que este “Bono Revolucionario” se ha otorgado en medio de una crisis absoluta de las finanzas públicas, que tiene en condiciones extremadamente precarias al sistema hospitalario y de salud pública. De hecho, el gobierno está implementando una política de contención del gasto público corriente (salarios y gastos superfluos) y un programa de austeridad.

Por tanto, hacemos un llamado a la reflexión a la presidenta Porras y a todos los funcionarios y empleados de la CC, y los exhortamos a que devuelvan el “Bono Revolucionario” o a que lo donen para los programas sociales del gobierno, tal y como lo está haciendo el doctor Fuentes Soria.