Sábado 22 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Desgaste prematuro

— EDITORIAL
Más noticias que te pueden interesar

Si bien el presidenciable electo Jimmy Morales tomará posesión como Presidente de la República el 14 de enero de 2016, la percepción de la ciudadanía es que Morales ya es el gobernante desde la noche del pasado domingo 25 de octubre, fecha en que fue electo. Es decir que Morales ni siquiera había sido declarado presidente electo por la autoridad electoral, lo que ocurrió el pasado viernes, y la gente ya lo consideraba presidente en ejercicio.

Esto se debe, en gran medida, a que Jimmy Morales es conocido en todo el territorio nacional, incluso por haber ganado por aplastante mayoría, en tanto que Alejandro Maldonado, actual presidente, no es conocido, debido a que no solamente no fue electo en elecciones populares, sino que no ha tenido exposición pública. De hecho, según recientes sondeos de opinión, casi el 50 por ciento de los guatemaltecos no saben que Maldonado es el gobernante.

Maldonado tampoco es muy conocido debido a que su participación en política es relativamente lejana en el tiempo. Fue candidato presidencial en las elecciones celebradas en 1982 y en 1985 y candidato a diputado en las elecciones celebradas en 1966, 1984 y 2003. La mayor parte de su vida profesional ha fungido como magistrado de la Corte de Constitucionalidad, que es una institución de poca exposición pública.

Por otro lado, dada la actual crisis financiera en el sector público, la publicidad oficial ha menguado y, por ende, no se ha difundido la imagen presidencial de Maldonado, como sí ocurrió durante los regímenes de Álvaro Colom (2008-12), en que los “peludos” derrocharon en promover al “Gobierno de Colom” y a la presidenciable Sandra Torres, y de Otto Pérez (2012-5), en que la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia, a cargo de Francisco Cuevas, también gastó a manos llenas en propaganda gubernamental.

En consecuencia, el presidente electo Jimmy Morales y su equipo deben tener sumo cuidado con cada declaración o paso que dan, porque la población lo asume como una decisión de gobierno, sin que efectivamente lo sea. De hecho, hemos podido apreciar durante las dos semanas posteriores a las elecciones presidenciales, celebradas el pasado domingo 25 de octubre, que los medios de comunicación están al tanto de lo que dice o filtra el equipo de Morales. Por supuesto, esto sin perjuicio de que los “enemigos políticos” de Morales, que les quedó un dineral del financiamiento ilícito de la campaña electoral pasada, están al acecho y aprovechando cualquier equivocación de Morales, para enrostrárselo y desgastarlo rápidamente, apostando con ello a que la Presidencia de Morales sea efímera y a que se produzca la resurrección de los “cadáveres políticos”.

Etiquetas: