Miércoles 22 DE Mayo DE 2019
Opinión

La esposa de César no solo debe serlo sino aparentarlo

Fecha de publicación: 04-11-15
— Jose Rubén Zamora

El economista José Ramón Lam es el asesor principal de Jimmy Morales, al extremo que lo ha nombrado coordinador de su Gabinete de Transición. Lamentablemente, Morales ha empezado con el pie izquierdo: Lam ha plagiado un ensayo de la abogada peruana Lily Ku Yanasupo.

elPeriódico pudo verificar que el asesor financiero y coordinador del Gabinete de Transición de Morales copió textualmente, sin arrugarse, la mayor parte de la publicación de la abogada Yanasupo. El artículo de supuesta autoría de José Ramón Lam fue publicado en la revistaAnálisis de la Realidad Nacional, en la edición de noviembre de 2014, bajo el título: El valor de subsistencia en el ingreso –medición de libertades, en el que se pueden leer párrafos completos que pertenecen al texto firmado por la peruana en 2012, con el título Ingreso mínimo en términos de libertad, en la revista Relaciones Laborales en Perú.

Debido a esta estafa intelectual y ética, el asesor financiero de Morales, José Ramón Lam, fue despedido del Ipnusac –tanque de pensamiento de la Usac y entidad responsable de la confección de la revista en la que publicó su artículo pirata el economista Lam. Por cierto, la autora agraviada por el plagio del profesional sin escrúpulos, se reservó su derecho de acudir a los tribunales, aunque manifestó que se daría por satisfecha con la destitución de Lam, flamante hombre de confianza de Jimmy Morales. Ipnusac procedió correctamente y destituyó a este innombrable “profesional” de la Economía.

Este desliz “intelectual” por llamarlo de alguna manera; esta estafa ética y profesional, denotan la moral distraída y relajada del economista: es más, su acción es una muestra incuestionable de su ausencia de rectitud, de carácter, de principios y de valores.

El éxito del gobierno de Jimmy Morales depende de su reputación de hombre decente, honrado, íntegro y probo. Nos haremos de la vista gorda de muchas cosas y lo apoyaremos y acompañaremos con grandes dosis de comprensión. Sin embargo, no toleraremos su falta de decencia, ausencia de integridad, su carencia de probidad.

La reputación y más aún, el prestigio, se construyen en largos años de ejecutorias y se pierden en un instante. Morales debe de expulsar de su equipo, de inmediato, a José Ramón Lam, sin miramientos de ninguna naturaleza. Su credibilidad está en juego.