Viernes 16 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Huella de identidad

¿Qué unirá al equipo en torno a Jimmy Morales?

— Édgar Gutiérrez
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La integración de un equipo de gobierno, es asunto crítico en cualquier administración. Hasta ahora quizá solo Álvaro Arzú (1996-2000) logró el dominio casi absoluto de su Gabinete, al menos el civil, pues el ala militar logró someter al mandatario a fuerza de sórdidos chantajes tras el asesinato del obispo Juan Gerardi. En partidos ideológicos muy estructurados, como la Democracia Cristiana, las diferencias de gobierno correspondían a las corrientes programáticas históricas y se expresaron notablemente durante su gestión (1986-91), hasta el punto de la ruptura.

En partidos calificados por su línea de mando, como el FRG, la verticalidad en torno a su caudillo Efraín Ríos Montt se rompió porque Alfonso Portillo (2000-4) abrió el abanico ideológico y programático de su gobierno, desatando furiosas disputas internas. Hablamos en los tres casos de líderes políticos con maquinarias poderosas y programas claros de gobierno: Vinicio Cerezo la democratización; Arzú la firma de los Acuerdos de Paz y las privatizaciones, y Portillo la liberalización de los mercados.

Óscar Berger (2004-8), sin liderazgo ni estructura propiamente dicha, hizo de su gobierno una distribución de parcelas entre familias y corporaciones empresariales, que resultó internamente gobernable, salvo cuando purgaron a sus amenazantes competidores comerciales y políticos. Los programas sociales de Álvaro Colom (2008-12) adquirieron eficacia solo bajo la tutela de la primera dama, Sandra Torres, soportando inimaginables conjuras conservadoras. Y el gobierno de Otto Pérez (2012-15) fue un bifronte frente al cual nada se movía –ni operaciones corruptas ni la apertura de parcelas a las corporaciones– sin su venia.

A diferencia de esos mandatarios, Jimmy Morales, pillado en unas elecciones que no estaba preparado para ganar, llega a la Presidencia de la República sin estructura ni programa de gobierno. Está convencido que la educación es vital y que sin salud no puede aprovecharse la escuela; que la producción de pequeña escala es fundamental para multiplicar empleos y afirmar la dignidad de la gente. Cuando se reúne con los gremios de referencia les pide gente para gobernar, y son pocos los que se niegan.

Pero, ¿qué es un Presidente sino un director de orquesta? ¿Qué hace posible un buen concierto? La partitura, el arte de interpretarla, transmitiéndola por parte del director, y la disciplina de los diversos músicos. La política claramente es mucho más compleja porque encierra el ejercicio de poder, y sus manifestaciones pueden ser impredecibles, pero requieren un dato de identidad que los haga converger. Al volver la mirada sobre los anteriores gobiernos, todos lo han tenido en medio de sus tormentosas diferencias. ¿Cuál será el dato básico de identidad del equipo en torno a Morales? ¿Lucha contra la corrupción? ¿Reforma del Estado? ¿O son músicos con partitura propia?

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