Jueves 15 DE Noviembre DE 2018
Opinión

Estimado Presidente electo:

El pasado domingo los guatemaltecos celebramos la segunda vuelta electoral en una forma cívica, democrática y pacífica. Le hemos demostrado al mundo entero que Guatemala está evolucionando dentro de su marco constitucional y que los ciudadanos estamos listos para velar porque prevalezca el Estado de derecho. Además, lo hemos elegido a usted, Jimmy Morales, para que lleve la batuta durante este proceso de transformación de país en el próximo período presidencial.

— Salvador Paiz
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Los siguientes cuatro años estarán llenos de arduo e intenso trabajo para usted, su gabinete y también para toda la ciudadanía. Sin duda alguna, hay muchas necesidades urgentes por satisfacer. Entre ellas hay temas de desnutrición crónica, educación, salud, seguridad, y muchos más. Lo que todas esas grandes problemáticas tienen en común, es que compiten por recursos presupuestarios. No obstante, en nuestro sistema existen un sinfín de fugas producto de la desmesurada cleptocracia, las cuales impiden la correcta administración de la cosa pública.

Por esa misma razón, el reto más grande que tendrá su gobierno es cumplir con el mandato anticorrupción. Durante su campaña, presidente electo, usted dejó muy claro que en su gestión aplicará una política de “cero tolerancia a la corrupción”. Como ciudadanos, estaremos vigilantes porque esa promesa se cumpla, esperamos ver muestras tempranas y visibles de iniciativas contra los vicios que tanto daño le han hecho a nuestra querida Guatemala. Adicionalmente será necesario abordar en paralelo reformas más estructurales tales como modificaciones a la Contraloría General de Cuentas, la Ley de Compras y Contrataciones, la implementación del registro único de servidores públicos, entre otros. Estoy convencido que si tapamos las fugas derivadas de la corrupción, habrá recursos disponibles para abordar la urgente agenda de desarrollo incluyente.

En esa línea, me atrevo a expresar que, a estas alturas, los planes son lo menos importante. Es de más importancia que los esfuerzos estén enfocados en la capacidad de las instituciones y la calidad de su liderazgo, es decir, en lograr que las mismas funcionen y ejecuten según su mandato y responsabilidades. Ya sabemos cuáles son los retos y obstáculos que nos impiden ser la nación que soñamos. También conocemos qué hacer para retomar el camino, pero para ello debemos hacer que los engranajes del Estado funcionen como debiesen.

Será importante asegurar una transición ordenada y dónde se prioricen los compromisos del acuerdo firmado el pasado jueves. Como tal documento lo indica, este pacto tiene el fin de “mejorar considerablemente el funcionamiento de las instituciones públicas relacionadas con la administración tributaria y el desempeño de los servidores públicos”. Se espera lograr esto mediante dos acciones concretas: (i) el fortalecimiento de la institucionalidad de la Superintendencia de Administración Tributaria y (ii) la implementación de las acciones necesarias para elevar la calidad de la gestión pública a través de un mejor desempeño del Servicio Civil. Es de gran importancia que tanto su gobierno como la ciudadanía, le demos el seguimiento necesario a este relevante compromiso.

Guatemala tiene que seguir cambiando y todos debemos ser parte de tal transformación. A pesar de todos los problemas que nos atañan como nación, debemos celebrar los pequeños logros conforme se van dando. Uno de ellos es el mejoramiento de las condiciones laborales. Según la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos 2014, la situación laboral en nuestro país ha mejorado y lo ha hecho decididamente. Prueba de ello son: (i) la caída de 75 por ciento a 65.8 por ciento de la informalidad, lo cual determina un aumento de la demanda laboral (ii) la reducción de la tasa del subempleo, al pasar de 17.8 por ciento a 11.7 por ciento y (iii) el aumento de la demanda laboral y el del ingreso medio del país en más de 16 por ciento. Todas estas variables indican que cada vez hay más guatemaltecos percibiendo ingresos dignos y gozando de prestaciones laborales. Quedará en manos de su gobierno que esta tendencia continúe.

Por mi parte, a lo que este humilde servidor respecta, puede estar seguro que seguiré trabajando por una mejor Guatemala desde los distintos esfuerzos en donde estoy involucrado. Me despido de usted, deseándole sabiduría, templanza, fortaleza, perseverancia, optimismo y muchos éxitos en esta lucha contra la corrupción que, de manera muy decidida, usted ha demostrado que quiere emprender. No será fácil liderar esta lucha, pero esté seguro que contará con mi apoyo y el de muchos otros guatemaltecos que han confiando en usted y lo han elegido como el presidente número 50 de nuestro querido país.

www.salvadorpaiz.com

@salva_paiz

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