Domingo 20 DE Octubre DE 2019
Opinión

El rincón de Casandra

Carta Magna: Única o varias.

Fecha de publicación: 28-10-15
Por: Jacques Seidner

El Embajador británico, previo al primer debate presidencial del balotaje mencionó la Carta Magna como siendo la base de la democracia moderna inglesa. Veamos qué hay de cierto en ello.

Cuando Juan Sin Tierra tercer rey anglo-angevino se vio obligado a suscribir (15 de junio de 1215) los Capitula que barones petunt –lo que en el lenguaje más común llamamos la “Carta Magna”– pagaba las consecuencias de múltiples errores políticos al enfrentarse al clero y a la baronía anglo-normanda.

Como precedentes del documento de marras, debemos considerar que a lo largo de los siglos XI y XII Inglaterra había conocido la costumbre que las fuerzas vivas del país pidiesen a los reyes en el momento de su coronación la jura de una carta de libertades. Hubo varios casos previos al de Juan Sin Tierra, por lo cual los barones que le plantaron cara en 1215 no carecían de precedentes a la hora de exigirle una carta similar. 

Juan fue acumulando problemas al interior y al exterior desde su mismo ascenso en 1199. En 1209, Inocencio III lo excomulgó por hostilizar al clero e invitó a abandonarle a aquellos obispos que aún le eran fieles. Tras varios años de entredicho, Juan optó por ceder, aceptando en 1213 someterse e infeudaba Inglaterra al pontificado.

Por su parte la feudalidad inglesa se rebeló y obligó al rey a plasmar el documento que pasa por ser el origen de las libertades políticas del pueblo inglés.

 La Carta Magna –63 artículos en redacción definitiva– garantizaba en primer lugar las libertades y derechos de la Iglesia de Inglaterra y además los privilegios estrictamente feudales de la baronía inglesa para evitar abusos de la justicia real –habeas corpus– Acordaba un universal perdón por todas las faltas cometidas a lo largo del periodo de enfrentamientos con el rey.

La Carta Magna se mantenía como una importante conquista para salvaguardar la “ley del país”. Algo que suponía reducir la autoridad real a los límites de sus funciones de monarca feudal. El texto, por tanto era poco revolucionario por más de que se haya tratado de ver en él la base del sistema constitucional inglés moderno.

Más aún, si este texto ha gozado de una notable popularidad, hay que recordar que no fue único en su género. También en el continente se promulgaron documentos en una línea similar a lo largo de una centuria, documentos que al igual que la Carta Magna estaban desprovistos de las generalizaciones y abstracciones de los textos constitucionales modernos. Estaban ceñidos a temas muy puntuales y domésticos y redactados en el único contexto posible del momento: el feudal en que el pueblo “pueblo” tenia poco que ver.