Martes 19 DE Febrero DE 2019
Opinión

Una nueva etapa, en la misión cumplida

Las nuevas autoridades deberán tomar posesión el 14 de enero,  ni un día antes, ni uno después

— Acisclo Valladares Molina
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Vayan estas primeras palabras para Sandra Torres quien, una vez más, ha dado muestras – al final de esta lucha – del más ejemplar de los civismos, reconociendo, sin titubeo alguno, el triunfo electoral del contendiente, tal y como, en el proceso electoral pasado, fue capaz da acatar – también sin vacilación alguna – el fallo de la Corte de Constitucionalidad, fallo que determinó que no podía participar en las pasadas elecciones.

El fallo de nuestro más alto tribunal en materias de constitucionalidad y amparo ignoró que Sandra Torres, al solicitar su inscripción carecía ya – de haberlo habido – de impedimento alguno, disuelto el vínculo matrimonial civil con el entonces Presidente – desafortunado el fallo al ignorar el derecho que le asistía como ciudadana y mujer pero, afortunado, al descartar, de su parte, cualquier fraude de ley, fraude en el que insisten aún hoy quienes no han llegado a comprender un principio que es fundamental en el estado de Derecho: Los fallos judiciales –cuando firmes – se acatan.

Sufrió Sandra Torres una fuerte campaña negra en su contra, como también la sufrió el candidato ganador, campaña incapaz de reconocer en ellos mérito alguno y que, si dañina entre nosotros, bastante más en el extranjero: “Desunidos los de dentro, los devoran los de fuera”.

En el caso de Sandra Torres, el hecho de haber introducido entre nosotros las transferencias condicionadas, la sitúa con un mérito que no podrá quitársele jamás: eficaces, como lo son para aliviar la pobreza – sin distorsiones del mercado – y para fomentar la educación y la salud – programa que puede – y debe mejorarse – con otros esfuerzos y programas pero que no le restan, su valor original.

Dada la necedad persistente en nuestro sistema electoral, Sandra Torres, con casi un millón de votos en la primera vuelta electoral y con más de un millón en la segunda, carecerá de cualquier expresión política dentro del Estado por cuanto que nuestro sistema no permite que el candidato presidencial lo sea también a diputado de tal forma que, si gana la curul, pueda incorporarse al Congreso y, desde este, dirigir la oposición parlamentaria.

Ojalá que tal y como ocurre con el voto que se ha negado a nuestra población migrante también se supere esta deficiencia de nuestro sistema y, en el futuro, voten estos y pueda existir una oposición parlamentaria encabezada por el líder de la misma.

Va también un necesario pensamiento para el Presidente Alejandro Maldonado Aguirre y para el Vicepresidente, Alfonso Fuentes Soria, puesto que han logrado un paso más en la difícil tarea que se imponen – un ejercicio del poder que, con el ejemplo – el ejemplo arrastra – que aliente a todos y que se traduzca en resultados; pendiente aún la transición, ojalá ejemplar, y la entrega de sus cargos, tal y como lo manda la Constitución Política de la República, el 14 de enero de 2016, ni un día antes, ni uno después, esfuerzo en el que ha estado involucrado en todo momento, e incluso desde antes , el Canciller, Carlos Raúl Morales, Ministro de Relaciones Exteriores , baluarte de la institucionalidad del Estado, difícil tarea a cuyo éxito – con el máximo profesionalismo – el propio de su carrera – ha coadyuvado.

Las palabras finales, para aquel que, a partir del 14 de enero de 2016 habrá de representar entre nosotros la unidad nacional – Jimmy Morales –haciendo mis mejores votos porque en todo momento de su mandato – y de su vida – le acompañe su espiritual aspiración: “Salvo para servir”; palabras que extiendo a Jafet Cabrera quien en todo momento brindó la máxima consistencia a la novedosa oferta electoral : (Parafraseando a Georges Clemenceau) “Demasiado seria la política, para dejarla en las manos de políticos…”)

El porcentaje de votos obtenido por Jimmy Morales en esta segunda vuelta electoral se asemeja al obtenido por Juan José Arévalo Bermejo (en aquel momento había una vuelta electoral) porcentaje que llevó a aquel recordado mandatario a un gravísimo error que, lamentablemente, hubo de pesar en su mandato: ver a aquellos que no votaron por él como que si se tratara de residuos…

Solo si salvo y, en consecuencia, en íntima comunión con su pueblo – será capaz Jimmy Morales, Presidente y –más que eso – representante de la unidad nacional – con un Congreso tan plural e incluso adverso – de llevar a Guatemala a rehacerse a sí misma, fraterna y solidaria, restablecidos los jueces – la corrupción combatida. A que sea capaz de realizarse distinta: la Guatemala constitucional, hasta hoy encerrada en el libro en el que pareciera aprisionada – la Guatemala, incumplida; Guatemala pluricultural, multiétnica y plurilingüe; multicolor y, a la vez, morena, sin ningún desarrollo, hasta la fecha, contra precepto constitucional expreso, los artículos constitucionales de la Guatemala indígena.

La felicitación más importante, sin embargo, al pueblo de Guatemala, sereno, maduro, categórico: Un pueblo que quería la celebración de estas elecciones y derrotar – con su voto – a los enemigos (a los directos y los solapados) del orden constitucional establecido. Amén.

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