Lunes 11 DE Noviembre DE 2019
Opinión

Exigimos gente limpia

Exigimos proyectos de gobierno que puntualicen las acciones que tomarán.

Fecha de publicación: 23-10-15
Por: Silvia Tejeda

Exigimos: ¡Ya no más puestos por pisto, salen demasiado caros! Esta es la promesa que los dos candidatos debieron firmar. Ambos comprometerse con los ciudadanos a no repetir la fórmula de entregar el dinero y los bienes del Estado a sus voraces financistas. Comprometerse a no seguir apañando a los militares corruptos de alta escala, para vivir en la comodidad de un respaldo que hace lo mismo con el contrabando y al narcotráfico y nunca decide depurarse. Comprometerse a no buscar su tranquilidad política a cambio de entregarles a los dirigentes sindicales, los millonarios fondos que deben invertirse en educar niños y salvar vidas de enfermos. Comprometerse a no vender los recursos naturales a cambio de convertirse en precarios accionistas de transnacionales corruptas. Comprometerse en implementar políticas que cuiden el medio ambiente, y no negocien tanto con los estudios de impacto ambiental. En fin sería mejor que afirmaran: “Combatir a los corruptos” y no a la abstracta “corrupción”.

Los dos candidatos presidenciales han actuado con mucha sordidez al no publicar sus respectivas listas de los integrantes de su gabinete, ni de quienes tomarán posesión de las más poderosas secretarías de gobierno. Están seguros que hacerlo traerá aprobación y beneplácito o mucha crítica de todos los sectores que analizan y conocen cómo se mueve el poder en esas dependencias. No quieren arriesgarse por distintas razones: Una, puede ser que no tengan a su alcance partidario gente que dé la altura para el cargo donde se requiere conocimiento, experiencia y honradez comprobadas otra, que estén esperando, cómo suele ejecutarse, negociar los cargos más importantes donde se toman las decisiones económicas, con el sector acostumbrado a imponer a sus peones de renombre para que inclinen las decisiones gubernamentales siempre a su favor y otra, que van a integrar sus filas de confianza con los mismos grupos que manejan la corrupción manteniéndose ocultos para no darse color. Dos o tres choteados, dos o tres famosos por incapaces, dos o tres improvisados que necesitan agradecerles y premiar. Tenemos la opción de pensarlo ¿O no?

Sin que nos demos cuenta, en la burocracia permanecen muchos sujetos serviles que todavía no se inmutan repartiéndose los fondos públicos. Me refiero a los empleados de todas las categorías que parasitan y no rinden ni lo que devengan mucho menos lo que se roban. El equipo de gente, corrupta, inepta y plegadiza con que inundaron las oficinas don Otto y su Roxandra, que permanecen por cientos esperando la confirmación del puesto, para continuar sirviendo a las mismas estructuras. De qué harán para expulsar a esos sujetos de la inmensa corrupción gubernamental. No hablan ni doña Sandra ni don Jimmy, por más que, en cada discurso, recalquen que su prioridad será el combate a la corrupción, pero ninguno de ellos expone hasta dónde llegará el impulso de su voluntad.

Después que el país fue hundido por los dirigentes corruptos que impulsaron los partidos clientelares, y por los encadenamientos inamovibles que sostienen los privilegios de las mafias criminales y del despojo patrimonial, ninguno de los candidatos ha expresado abiertamente cuál será su método para romper los mecanismos administrativos para que sus ministros expulsen del sistema de gobierno a cualquier alto, mediano o bajo empleado que apoye y sirva de facilitador para que los delitos de peculado, tráfico de influencias no sigan teniendo al país de rehén.

Exigimos proyectos de gobierno que puntualicen las acciones que tomarán. Hay muchos profesionales honrados y capaces que pueden airear esas oficinas y dependencias. Queremos en el poder la oportunidad para gente joven, honesta y moralmente limpia, no de la misma generación de gente ignorante y malversadora que ha destruido tanto la vida y oportunidades de todos los guatemaltecos.