Martes 23 DE Julio DE 2019
Opinión

Ordenando el crecimiento urbano

El problema de crecimiento urbano no es solo un tema de orden municipal, es de todo el país

Fecha de publicación: 15-10-15
Por: Juan José Micheo Fuentes

El 14 de mayo de los corrientes me permití escribir en este mismo diario el artículo que transcribo en seguida, y que cobra vigencia a raíz de la tragedia ocurrida por la temporada de lluvias en la colonia El Cambray II, asentamiento situado en el municipio de Santa Catarina Pinula que cobró decenas de vidas humanas y que soterró a más de cien viviendas. En el escrito, puntualizo algunas recomendaciones de reformas legislativas y políticas públicas que se deberían implementar a fin de ordenar el desarrollo urbano, mitigar los perjuicios de los desastres naturales y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

“El proceso de urbanización es una tendencia a nivel mundial, las ciudades se expanden y se acercan unas a las otras. El crecimiento poblacional y las migraciones generan problemas de habitabilidad y sostenibilidad. El solo rendimiento privado no es suficiente para ordenar una urbe, la disparidad de ingresos de la población debe ir acompañada de políticas públicas que hagan posible que la gente pueda optar a una vivienda digna.

La falta de oportunidades y trabajo en el interior de los países da origen a la macrocefalia de las ciudades, Guatemala no escapa a esa realidad, el fenómeno de las migraciones internas a la región metropolitana se aceleró con el terremoto y el conflicto armado. A la fecha, se estima que hay un déficit habitacional de un millón y medio de unidades, con una demanda que se incrementa cada año en 70 mil. Solo en el área metropolitana existen 245 asentamientos humanos situados en barrancos y laderas que viven en condiciones precarias, y que albergan a casi medio millón de habitantes. Al no ser posible la ocupación en el área central, los municipios aledaños, léase: Villa Nueva, Mixco, Santa Catarina Pinula, Chinautla y San Miguel Petapa han venido recibiendo a los inmigrantes del interior. Con las limitaciones de recursos dichas municipalidades consienten las ocupaciones, brindando servicios básicos a sus pobladores, autorizando lotificaciones y cobrando impuestos prediales sin importar factores de vulnerabilidad como inundaciones, deslizamientos o terremotos.

Los municipios vecinos a la capital conforman una nueva metrópoli, delimitados políticamente por diferentes autoridades edilicias, que impide contar con normas y políticas municipales homogéneas. La creación del Distrito Central la misma Constitución de la República lo contempla pero no ha sido desarrollado, ese sería el marco jurídico ideal para emprender acciones urbanísticas comunes; mientras eso llega, un primer paso sería la homologación de Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de la Ciudad Capital al resto de municipios vecinos. El POT es un instrumento jurídico eficaz que desde el año 2007 la Municipalidad de Guatemala puso en marcha con buenos resultados al ordenar el crecimiento urbano a través de normas y reglamentos que establecen ubicaciones geográficas, tipos de construcción permitidos, cambios en el uso de suelo, códigos de construcción, declaraciones de áreas verdes y prohibiciones de edificación por diversas razones, así como su respectivo régimen sancionatorio.

A la par es indispensable desarrollar políticas públicas que faciliten el acceso a la vivienda de interés popular en los suburbios mediante modelos público-privados, en los cuales el sector público se encargue de hacer la infraestructura básica para que los constructores de la iniciativa privada desarrollen proyectos de vivienda económica, eliminando impuestos a la adquisición, otorgando créditos a tasas de interés preferencial a los adjudicatarios, fondos con subsidio específico y legalización de propiedades para la obtención de préstamos hipotecarios.

Y, para fomentar la oferta de vivienda a la clase media en la Capital ofrecer incentivos a los desarrolladores inmobiliarios en zonas que cuentan con excelente infraestructura, como las número: 2, 3, 4, 5, 7, 8, 11 y 12 con el propósito de construir edificios. En la zona 1 por ejemplo, debería flexibilizarse la reglamentación del Centro Histórico para facilitar la construcción de proyectos con el fin de que la gente pueda vivir cerca de sus lugares de trabajo, y de esa manera resolver, también, en parte los atascos vehiculares.

El problema de crecimiento urbano no es solo un tema de orden municipal es de todo el país, las municipalidades cuentan con recursos limitados para satisfacer la inmensa demanda de servicios básicos de una población en constante crecimiento. La inversión público-privada y la reglamentación estandarizada de los municipios resultan esenciales”.