Domingo 18 DE Noviembre DE 2018
Opinión

¿Se desdibuja el Presidente de la República?

El nuevo gobierno debe surgir de la necesidad de inspirar confianza y convocatoria ciudadana.

— luis fernando andrade falla
Más noticias que te pueden interesar

En tanto los medios de comunicación social intensifican y enfocan su cobertura en las candidaturas presidenciales de la segunda vuelta electoral prevista para el 25 de octubre próximo, el interés mediático por la gestión del gobierno de transición, que tiene responsabilidades y compromisos históricos, pasa progresivamente a un segundo plano.

El presidente de la República, Alejandro Maldonado Aguirre, veterano de jornadas políticas y connotado profesional y servidor público en diferentes ámbitos y circunstancias de la historia nacional de los últimos 45 años, pareciera conformarse con esta situación. Sería preocupante que cayera en la rutina, en el acomodamiento y se dejara llevar por la inercia política, contagiando a su recién conformado y confirmado gabinete de gobierno.

Es importante recordar que el Presidente en el acto de rendir juramento de fidelidad a la Constitución de la República y animado por asumir la máxima magistratura política del país expresó, “Es necesario entender con la vehemencia de lo urgente que en lo que resta de este año histórico haya respuesta positiva a una clamorosa demanda de presencia y participación. El nuevo gobierno debe surgir de la necesidad de inspirar confianza y convocatoria ciudadana”.

El desafío histórico de este gobierno es precisamente eso. Inspirar confianza ejercitando la transparencia pública atendiendo las exigencias ciudadanas y facilitar un traspaso de gobierno ordenado que iniciará tan pronto se oficialice como presidente electo al ganador de las próximas elecciones presidenciales.

Aún cuando el tiempo es extremadamente breve y las circunstancias complejas, el gobierno de transición puede y debe en un momento dado rendir cuentas públicas a la ciudadanía de la grave situación de crisis en la que se encuentra el Estado de Guatemala, de las decisiones y de los correctivos inmediatos que se estarán implementando y de abrir espacios ciudadanos para la fiscalización de la administración pública que pueda sentar precedentes para encausar y fortalecer el compromiso y el empoderamiento ciudadano.

Un ejemplo de ello podría ser que la Presidencia de la República conformara con sentido histórico un consejo de estudiantes universitarios como una instancia externa de diálogo y de fiscalización pública. Los estudiantes en los que se deposita el futuro del país fueron la vanguardia en las multitudinarias manifestaciones ciudadanas que hicieron posible en buena medida el histórico cambio de las más altas autoridades del gobierno anterior. Es importante reconocer oportunamente que emergió de los movimientos ciudadanos una fuerza joven, pacífica, respetuosa de la ley, consciente, creativa y exigente, un fenómeno social, que tiene potencial de contribuir a reformar y a perfeccionar el decadente y corrosivo sistema democrático nacional.

Los estudiantes de distintas universidades dando ejemplo cívico de valores y virtudes confluyeron en los propósitos compartidos dejando a un lado sus diferencias sociales, filosóficas e ideológicas en un ambiente en el que se respiraba armonía y respeto recíproco en su diversidad. Y ahí están los estudiantes organizados, atentos y dispuestos a seguir contribuyendo por el futuro del país. Las redes sociales en las que miles de guatemaltecos interactúan así lo demuestran.

Si bien el protagonismo del Presidente de la República empieza a desdibujarse en las vísperas de las elecciones de la segunda vuelta electoral, tiene aún la posibilidad de tomar iniciativas y sentar precedentes que confirmen que está interpretando correctamente el signo de los tiempos.

Etiquetas: