Martes 21 DE Mayo DE 2019
Opinión

“Familia Bitkova, víctima del gobierno de Rusia…”

La mafia y las ideologías totalitarias que abusan del poder, destruyen a familia…

Fecha de publicación: 03-10-15
— Carlos A. Rodas Minondo

Víctimas del gobierno de Putin en Rusia, familia de empresarios rusos es atropellada por poderes de ideología totalitaria por no apoyar y no estar de acuerdo a su régimen. Esta es la historia de un caso típico en donde el abuso de poder y la prepotencia sobrepasan todo entendimiento sobre los derechos más elementales de una familia.

¿Qué derecho tiene un Gobierno de destruir con su poder a una familia porque no es seguidora de su ideología y no aporta apoyo moral y financiero a su gestión? Este tipo de poderes totalitarios, extremistas y nefastos no pueden existir y forman parte de los peores males que aquejan al mundo de hoy.

La familia Bitkova está conformada por Igor, Irina y sus hijos Anastasia y Vladimir, el más pequeño de tres años que nació en Guatemala. La familia Bitkova, empresarios en Rusia, desarrolló un imperio en la rama de la ecología utilizando tecnología y materia prima de madera y derivados. Su empresa creció a nivel nacional y Europa a principios de los años 2000, impulsando plantas de desarrollo ecológico y convirtiéndose con los años en un negocio multimillonario.

Se convirtieron en una Corporación muy exitosa aportando a la sociedad grandes ventajas y beneficios para el desarrollo. El sector financiero, la Banca rusa se puso rápidamente a sus órdenes para ofrecer líneas de crédito a su disposición con montos abiertos según su requerimiento para mantener su desarrollo sostenido que serían también grandes negocios para ellos, la Banca. La Banca aprobó al consorcio un crédito blando a largo plazo de 450 millones de euros para sus planes de desarrollo y crecimiento.

Rápidamente también el gobierno ruso de Putin, se acercó a solicitar aporte a su campaña y gestión política de forma prepotente y exigente. La familia de empresarios no estuvo de acuerdo en el apoyo a su gestión por sus diferencias ideológicas. Este fue el error de la familia Bitkova, pues su calvario dio inicio. Empezaron a ser víctimas de persecución, infamia, falsas acusaciones, abuso físico y emocional, abuso a sus derechos, tortura, amenazas, secuestro y violación a su hija, etcétera.

En su desesperación, la única salida viable era salir de Rusia, para lo cual evaluaron opciones y encontraron la posibilidad de venir a Guatemala y cambiar su identidad de una forma legal, según la firma que se ofreció a darles una solución para iniciar una nueva vida con nueva identidad. La firma estaba en relación directa con el Renap y la Dirección de Migración. En el año 2009 llegan a Guatemala, e inician una nueva vida. Nace su hijo Vladimir en 2012 y llevan una vida tranquila, tratando de olvidar los abusos y atropellos a todo nivel de que fueron víctimas por parte del Gobierno ruso.

Sin embargo, en enero del presente 2015 fueron detenidos en allanamiento a su residencia, con órdenes de captura internacional, además por los delitos de falsificación de identidad y demanda del Banco de Rusia en acuerdo con el Gobierno, por deuda aún por 4.5 millones de euros, cosa que es falso, ya que venían pagando bien, según proyecciones a sus compromisos de pago de la deuda original de 450 millones de euros.

Actualmente, luego de nueve meses siguen capturados tratando de defenderse en condiciones sumamente difíciles y sin libertad, su hijo ha sido arrebatado durante algunos meses, en donde fue abusado y maltratado física y psicológicamente, obteniendo hasta hace poco de nuevo su custodia, pero con repercusiones serias a su integridad física y mental. Se habla de la mafia que vinculada al Renap y Migración, forma parte de organización con estructuras de poder relacionadas con el Gobierno de Rusia y vínculo en Guatemala.

Este es un caso más de injusticia y abuso de poder por parte de Gobiernos totalitarios con vínculos con estructuras en Guatemala. Están siendo atendidos jurídicamente por profesionales en la materia y todos los que podamos darles el apoyo moral, emocional o de otra índole para salir bien librados justamente de esta pesadilla de la que han sido víctimas.