Lunes 10 DE Diciembre DE 2018
Opinión

Astor Piazzolla (V parte)

Mientras tanto, en el mismo espíritu clásico, pero inspirado en la música popular de Argentina, escribió la Suite Punta del Este y la Suite Very Tango, para cámara y un bandoneón..

— Eduardo Antonio Velásquez Carrera
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El clima invivible de las dictaduras militares en el cono sur, de Chile al Brasil, pasando por los países rioplatenses, tuvo su efecto en la Argentina y especialmente en artistas de la talla de Mercedes Sosa, Atahualpa Yupanqui y naturalmente de Astor Piazzolla. Basta escuchar el tango de este último sobre Salvador Allende y su Llueve sobre Santiago (1976) en torno a la tragedia chilena y la dictadura de Pinochet. Fue Astor Piazzolla y varios artistas argentinos quienes llegaron al aeropuerto internacional de Ezeiza, cuando la dictadura militar brasileña, tomó presos a Vinicius de Moraes y a Antonio Carlos Jobim en Río de Janeiro, por estar escandalizando con su conducta, según sus torpes criterios y los metió en un avión militar, que partió desde Santos Dumont, el aeropuerto de la ciudad, hacia la capital argentina. Llevaban encima su talento, sin pasaportes y la única posesión de la amistad y el cariño de sus colegas argentinos.

En la película documental sobre la vida y obra de Mercedes Sosa, que su hijo Fabián Matus produjo, en el apartamento de los Pons en París, se cuenta cómo estos tres grandes artistas argentinos se encontraban minuciosamente exilados en la ciudad luz. Por aquellos años, en alusión al compositor, Héitor Villa Lobos, el exquisito compositor de las Bachianas brasileiras, se empezó a hablar de Piazzolla como compositor nacional argentino: “En 1979, Astor Piazzolla fue bautizado como ‘El Argentino Villa Lobos’ por los periodistas, y compuso un concierto para bandoneón, ensamble de cuerdas, piano, harpa y percusión”. Mientras tanto, en el mismo espíritu clásico, pero inspirado en la música popular de Argentina, escribió la Suite Punta del Este y la Suite Very Tango, para cámara y un bandoneón. En 1982, a requerimiento de las Naciones Unidas, creó un concierto para violoncelo, dirigido por Mstislav Rostropovich en París y también compuso la música para el álbum titulado Passionate Crime, cantada por Jean Guidoni. Astor Piazzolla también fue autor de un buen número de películas. Entre ellas, The Rain over Santiago, Light, Exquisite Corpse, Armageddon, Henry The IV, y las dos últimas películas de Fernando E. Solanas Tango, the Exile of Gardel (César a la mejor película) y South (Premio to the best staging en Cannes 1988). Piazzolla también trabajó para el teatro. La música para la obra A midsummer night’s dream, de Jorge Lavelli en la Comedie Francaise, y la música para Family of Artists, de Alfredo Arias en el Teatro de la Comuna. El maestro del bandoneón argentino toca el tema de las fronteras internas de su país, con la canción Vuelvo al Sur. Roberto Goyeneche, el gran cantante de tangos, todavía vivo, presta su voz y su genio para esta joya, extraída de la película del director argentino, Fernando Solanas, Sur. A partir de 1978, volvió a trabajar junto al Quinteto Nuevo Tango. Retoma la composición de obras sinfónicas y piezas de cámara. En 1982, compone Le Grand Tango, para chelo y piano, dedicado al chelista rusa Mstislav Rostropovich. En 1985 estrenó en Bélgica el Concierto para Bandoneón y Guitarra: Homenaje a Lieja. En 1987, retorna a los Estados Unidos de América, en que viviera en sus años de infancia y graba en vivo en el Central Park de Nueva York, junto a la Orquesta de Saint Luke dirigida por Lalo Schifrin sus creaciones Concierto para Bandoneón y Tres Tangos para Bandoneón y Orquesta. Es en ese país que tuvo la oportunidad de grabar Tango Zero Hour, Tango apasionado, La Camorra, Five Tango Sensations, junto al Kronos Quartet y Piazzolla con Gary Burton. Continuará…

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