Domingo 16 DE Junio DE 2019
Opinión

Corre y va de nuevo

Hoy los funcionarios electos no se desviarán fácilmente y tendrán que hacer lo correcto, sin avaricia, sin ambición por el poder que corrompe.

Fecha de publicación: 24-09-15
Por: JORGE H. LÓPEZ

Cada cuatro años se realizan elecciones para el cambio de autoridades del país, siempre hay sorpresas y después de ese proceso quedan incertidumbres y los comentarios que se extienden a todo nivel, en todo lugar y en el caso de Guatemala que se produce una segunda vuelta cuando ninguno de los contendientes alcanza el 51 por ciento de los votos a su favor. No podemos soslayar que Guatemala ha vivido intensamente los últimos meses, hubo una muestra de madurez y civismo cuando se manifestó el descontento popular por los casos de corrupción sin causar daño a la propiedad privada pintarrajeando o destruyendo. Tan es así que ahora es “Guatejemplo” para varias naciones en el mundo y los organismos internacionales han vuelto sus ojos hacia este pequeño país que lentamente se transforma para bien.

Igualmente hubo otra manifestación cívica el 6 de este mes en las urnas electorales, la participación de la ciudadanía demostró y se expresó con claridad hacia dónde va, hacia qué mirador es confiable para los cambios políticos que deben efectuarse. Ya no será como antes de ser un mero observador, hoy los funcionarios electos no se desviarán fácilmente y tendrán que hacer lo correcto, sin avaricia, sin ambición por el poder que corrompe los sentidos, tendrán que vivir, como dice la Biblia, con contentamiento de lo que tienen. Como les dijo Juan el Bautista a los soldados que le preguntaron ¿y nosotros qué tendremos que hacer? Les contestó: conténtense con lo que ganan. Ahí está el gran problema de la humanidad que vive con la epidemia de la corrupción, hay casos muy recientes de agentes de la Policía Nacional Civil que han sido capturados y acusados de delitos graves, la pirámide del delito está en la base y en la cúspide de la organización administrativa del Estado, porque no hay contentamiento y cada día se quiere más y más dinero fácil.

La codicia es la que hace caer en delitos, y luego a juicios, a procesos, a la cárcel y antes de ser condenados los involucrados ya han perdido el buen nombre, el prestigio, la vergüenza. ¿Cuánto vale extender la mano y agarrar lo que no les pertenece? ¿Será que la conciencia se hace de la vista gorda o a cada momento les está remordiendo para recordarles que han caído en delito, en pecado? Proverbios dice más vale el buen nombre que las muchas riquezas. O están esperando que los busquen para que les pongan los grilletes, aunque les quede ese dinero ya no podrán vivir igual en el futuro, porque han quedado manchados y siempre habrá un dedo acusador.

Si cada cuatro años buscamos el relevo de autoridades, bueno no todas porque algunos se reeligen, por qué también cada cuatro años no buscamos sabiduría para elegir y como dicen las Escrituras: busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.