Sábado 22 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Las roscas del poder

La persona humana puede hacer uso de su albedrío a su mejor entender .

— Werner R. González
Más noticias que te pueden interesar

Inevitablemente las roscas del poder siempre han existido desde siglos antes de Cristo, veamos los testimonios y enseñanzas de los chinos (ejemplo: I Ching, China CIRCA, siglo VIII
a. C. en página 445, tercera edición del libro: Las 33 estrategias de la guerra de Robert Greene, publicado en 2011; editorial Océano de México). Y Sun Tzu, Siglo VI a. C. en el Arte de la Guerra, estrategias y enseñanzas que han sido exitosamente transferidas y adaptadas a otras disciplinas (los negocios, la política y el deporte).

Las roscas continuaron, incluso, durante el evangelio de Jesucristo, quien; según los eruditos de las religiones más importantes, coinciden en que; es el Verbo transfigurado en carne en esta Tierra, fundamentando su fino argumento en revelaciones basadas en la “fe” y en los milagros acaecidos. Él mismo, por medio de sus doce discípulos, quienes según las escrituras se mantuvieron atentos y prestos a apoyar en absoluta y total incondicionalidad a su maestro; todo lo cual, ¡creo firmemente! Pero cuando se les habló de los ángeles del cielo y de ciertas categorías celestiales (de los que habla el apóstol Pablo en una de sus epístolas) entonces por naturaleza humana los discípulos preguntaron: Señor, Señor… ¿Quién de nosotros será el más grande allá en los cielos? y todo parece que a partir de ese momento, inicia la competencia entre los mismos discípulos, acerca de quién sería el más grande allá en los cielos. ¡Así es la naturaleza humana!

La tesis que confirma esto, es que: “los otros seres vivos de la Tierra solo se crispan entre sí, por necesidad de alimento; pero toda vez, satisfecha esa prioridad, viven en concordia hacia el límite superior positivo de la armonía”. Recordemos lo que dijo Fidel Castro, tomado de Aristóteles: “el Hombre, es el animal político”.

Asomo, una reflexión que aprendí en un testimonio: “la persona humana puede hacer uso de su albedrío a su mejor entender; pero, lo que no puede controlar son las consecuencias de sus actos”.

Ahora bien, tocante al proceso eleccionario de balotaje rumbo a la segunda vuelta, mi mensaje persigue dos caminos (objetivos) y un destino (el resultado*). El primero, felicitar a las 14 organizaciones políticas y al TSE que hicieron democrático el proceso eleccionario; que aunque no atípico, sí sui géneris, ya que anteriores procesos no contaron con la difusión de las redes sociales que ahora inclinó las emociones de la juventud. Segundo, el resultado*: la población votó en contra del Humanismo Democrático. Espero no haya habido equivocación en el voto castigo, como sí lo hubo en el caso de Venezuela, sumergida en su propia desdicha y no por insurgencia o contrainsurgencia sino por sus propias decisiones que los ha llevado a experimentar resultados impredecibles; por tanto, incontrolables.

Etiquetas: