Miércoles 22 DE Mayo DE 2019
Opinión

La Constitución no falla

Son los hombres los que fallan.

Fecha de publicación: 12-09-15
— Danilo Parrinello

En Guatemala desde hace 30 años hemos vivido bajo un sistema legal en cuya cúspide se encuentra la Constitución Política de la República. De esa Constitución se han escrito cientos de artículos alabándola y calificándola como la mejor o una de las mejores del mundo. Algunos que no habían nacido cuando se elaboró la Constitución no pueden saber las maravillas que de ella se dijo cuando se puso en vigor. Otros, los que ya eran mayores y lo vivieron, han sido desmemoriados y conforme pasaron los años tratan a la Constitución casi como otra ley ordinaria, olvidando cómo y quiénes la hicieron, lo que significa y lo que ha sobrevivido. Para refrescar la memoria a algunos y para ilustración de los jóvenes les informo que las Elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente celebradas el 1 de julio de 1984 fueron para elegir ochenta y ocho (88) Diputados Constituyentes responsables de la elaboración de una nueva Constitución. En esa elección una participación del 78.1 por ciento de los empadronados, en la de este año 70.8 por ciento. La Asamblea quedó constituida así: La coalición Movimiento de Liberación Nacional / Central Auténtica Nacionalista (MLN-CAN) 24 diputados. La Unión del Centro Nacional (UCN) 21. La Democracia Cristiana (DC) 20.  El Partido Revolucionario (PR) 10. Partido Nacional Renovador (PNR) 5.  Partido Institucional Democrático (PID) 2. La coalición DC-PNR 1. El Partido de Unificación Anticomunista (PUA) 1, y el Comité Cívico OCAS 1. Estuvo representando todo el espectro político de esa época que hoy sigue siendo el mismo. Partidos de derecha, de centro y de izquierda.

Fue la más concurrida elección para una Asamblea Constituyente en la historia del país. No hubo reclamos de fraude, ni imposición de grupo alguno o de una revolución. Ni del gobierno presidido por el general Oscar Humberto Mejía Víctores. Todo se hizo a puertas abiertas con el libre acceso del pueblo y la prensa, a sus deliberaciones.

Con esta Constitución hemos vivido durante 30 años. La Constitución rigió durante el enfrentamiento armado interno y a la hora de la firma de la paz, hasta la insurgencia la reconoció como buena y legítima. Ha sobrevivido a intentos de golpe de Estado como el de Jorge Serrano. En su esencia soportó una inicua y dañina reforma en 1993. Casi cada nuevo gobierno, soñando en la reelección, la ha querido manosear pero ahí está incólume. Con nuestra Constitución, la más legítima jamás hecha ha habido gobiernos buenos, mediocres y malos. Pero amparados en la Constitución todos han funcionado. ¿Por qué ha habido gobiernos buenos y gobiernos malos? Sencillamente por los seres humanos que los han constituido. Hombres honrados o delincuentes. Hay funcionarios con espíritu de servicio y hay sinvergüenzas.

Seamos conscientes, cumplamos con la Constitución y no hablemos de modificarla, mucho menos de hacer una nueva, no es la Constitución la que falla son los hombres como Portillo, Colom, Pérez y Baldetti y todos sus cómplices los que fallan. ¿O no?