Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
Opinión

Secuestrados

Estemos claros que las elecciones no van a modificar este secuestro de la sociedad.

— Fernando González Davison
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La verdad irreversible es que la sociedad guatemalteca es rehén de la clase política y sus financistas. Han urdido varias redes para vivir de la corrupción y los privilegios desde hace décadas, y sus mansiones y haciendas están a la vista como sus grandes camionetas negras, con guardaespaldas que cuidan sus pasos. ¿Cómo la ciudadanía puede votar libremente si los candidatos responden a esos impresentables avariciosos de siempre? Un tercio del presupuesto nacional de veinte billones de quetzales se lo distribuye esa gente al año, corrupción según un nuevo informe. Empero, esa gentuza pone su mano en el pecho al cantar el himno nacional y son los primeros en las filas de las megaiglesias a cambio de un suculento diezmo para el pastor… Se trata de un sistema “conservador” y cristiano como lo es la población, pero es pura apariencia, pues lleva el estigma de Caín y se proyecta en la sombra de sus actos ocultos… enlazados con el crimen organizado, donde canta Luzbel de piedralumbre en cada contubernio sea en una aldea, ciudad o en el Palacio Nacional, de la Loba, del Congreso, de las cortes… Allí, el mal urdiendo el sistema de siempre y que no se va a cambiar por sí solo, porque el engaño a lo Goebbels va a continuar, reproduciendo una nueva generación con el mismo estigma de sus padres. Veamos a la hija de un general cuya familia está satanizada por las acciones de su padre, de su hermano y cuando ella marcó el Jueves Negro, según declaró Portillo en una entrevista, pues ella era la que en verdad mandaba. Y, por igual, la presidenta de facto de Colom, donde la corrupción campeó en sus programas sociales sin reparo alguno de la Contraloría. O de la Gruesa de OPM que en verdad mandó como vice en el Ejecutivo para saquear por igual las arcas nacionales. Las tres unidas por los hilos de La Cofradía y algún magnate, enlazado con el coordinador del Jueves Negro, que financia al segundo en las encuestas, Jimmy, el cómico Morales, con gente de lo peor de la inteligencia militar, como la del actual gobierno venal que preside el mayor de los impresentables.

 

Para los ingenuos que creen en diferencias entre los candidatos y partidos, según el informe de la CICIG, no hay ya partidos ideológicos, porque de hecho son empresas “franquicias” rentadas por los candidatos, y los candidatos no se pueden clasificar en ese orden, pues todos buscan el botín del Estado. O sea, sus dirigentes conspiran contra el Estado para arrebatar el presupuesto nacional, por lo que deberían ser juzgados por ese delito y por traición. Pero les viene sin cuidado mientras ahora juegan con nosotros, secuestrados en ese juego demoníaco de una democracia con cáncer terminal.

 

Estemos claros que las elecciones no van a modificar este secuestro de la sociedad, a menos que se avance en la aprobación de la Ley Electoral, la Ley de Contrataciones del Estado, la Ley de Servicio Civil y otras sobre la justicia, sin olvidar la renuncia de OPM. Entretanto, que el Tribunal Electoral no permita la inscripción de candidatos de dudosa reputación en atención al Artículo 113 de la Constitución y la CC quite el antejuicio a los 158 diputados por no aprobar la liquidación del gasto público, según el Artículo 158 de la Carta Magna. Solo así podremos salir de este secuestro y respirar un poco de libertad.

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