Sábado 20 DE Abril DE 2019
Opinión

Ojalá que remonte su vuelo

¿Hasta cuándo vamos a permitir que los maleantes gobiernen Guatemala?

— Eduardo Antonio Velásquez Carrera

Guatemala está viviendo momentos cruciales para su presente y para su futuro. Me han preguntado si existe una crisis del sistema o solo del gobierno. El gobierno del general retirado Otto Pérez Molina, en términos políticos, ya está muerto, pero no le han avisado. Y por tanto, no se da por enterado. El gobierno del Partido Patriota (PP) ha sido un fiasco total. Las instituciones del Estado, especialmente el Organismo Judicial, parece no darle importancia a las acciones de ave de rapiña, que la ex vicepresidenta del país, Roxana Baldetti, le hizo al erario público. Y sus acciones son lentas y despreocupadas. El pueblo de Guatemala sigue aportando los muertos, que proliferan por falta de atención en los hospitales, y por la deficiente y la criminal atención que les dieron a los pacientes renales en el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS). La Línea al interior del IGSS, funcionando y malgastando los aportes de los trabajadores del país y de los patronos cumplidos. Las patojas del “harinazo”, siguen presas y ya fueron sentenciadas. El cinismo de la Baldetti alcanza para pedir que no le embarguen sus cuentas monetarias y sus propiedades mal habidas.

 

El Ministerio de Gobernación, con la ayuda de la Inteligencia militar, no logra localizar y menos aprehender al capo de “La Línea”, Juan Carlos Monzón. Parece que la lógica interna, de tal ministerio de Estado, es hacer pasar el tiempo, para que al pueblo de Guatemala se le olvide el saqueo de la entidad encargada de la recaudación tributaria. Y como si lo anterior fuera poco, en las propias narices de tres ex Superintendentes de la Administración Tributaria (SAT), que se han prestado para no cumplir con el mandato para lo cual fueron seleccionados, cometiendo delitos a diestra y siniestra. El estado de muchas escuelas a lo largo y ancho del país es deplorable y la cobertura de sus servicios educativos es bajo, especialmente en los estudios postprimarios. Para este tipo de inversión y no de gasto, evidentemente no hay recursos financieros, pues simplemente no alcanza ante la voracidad de estos ladrones, que hicieron y que hacen gobierno. Otra muestra de la crisis, se ha evidenciado con las acciones del expresidente del Banco de Guatemala (Banguat) y expresidente del sistema de banca central. Recordemos, que el Presidente del Banco de Guatemala es también Presidente de la Junta Monetaria, que dirige el sistema de banca central, que incluye al Banguat y a la Superintendencia de Bancos. ¿Cómo es posible que un funcionario de carrera, que se desempeñó como Superintendente de Bancos y que ostenta un cargo crucial para la economía de Guatemala, se preste a negociar con lavadores de dinero? ¿Cómo pretende el sector privado de nuestro país, que inversionistas decentes del exterior, vengan a invertir a un país que muestra tales credenciales? Y ha sido, el propio sector privado, con el poder que todavía ostenta, el que ha tolerado y se ha hecho de la vista gorda ante el clamor popular, de una limpieza total de la casa. Y la U.S. Embassy oye, pero no escucha. El pueblo de Guatemala se ha pronunciado pidiendo, por la vía pacífica, la reforma de la Ley Electoral y de Partidos Políticos, entre otras, la posposición de las elecciones y el Congreso de la República, que ha sido bueno para nada, excepto para violar la Constitución Política, al no conocer la ejecución presupuestaria, encubrir malversaciones, se burlan abiertamente de las peticiones del soberano. ¿Y el Ejército de Guatemala y las iglesias, no escuchan el mandato popular? ¿Hasta cuándo vamos a permitir que los maleantes gobiernen Guatemala? El sistema de Estado está en crisis y debe ser modificado para el porvenir de nuestro país.

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