Miércoles 21 DE Agosto DE 2019
Opinión

Reformas “express”

Fecha de publicación: 08-08-15
Por: Editorial

Es momento que reconozcamos que la actual lucha contra la corrupción, la impunidad y los abusos de poder debe transformarse en una batalla permanente contra estos males. En la medida que la clase política tradicional se sienta amenazada por la presión de una ciudadanía activa, dispuesta a luchar de manera permanente por un mejor país, será posible reformar el sistema político actual. Algo que saben bien los políticos tradicionales y que están tratando de debilitar promoviendo la confusión entre la población mediante reformas express que, supuestamente, resolverán los problemas de fondo. Las reformas que hoy se discuten en el Congreso ni siquiera llegan a ser un primer paso en la dirección correcta. Contrario a lo que se pregona en las calles, en redes sociales y en muchos medios de comunicación, no siempre conviene cruzar el umbral de cualquier puerta que se abre.

 

Decenas de organizaciones de la sociedad civil, centenares de expertos políticos y económicos y muchos grupos de presión, actuando bajo el supuesto que no debemos desaprovechar la ventana de oportunidad que se ha presentado trabajan frenéticamente por estas reformas, sin darse cuenta que las reformas hechas a la carrera casi nunca tienen un final feliz. Sobre todo, cuando los temas en discusión ameritan procesos de análisis y deliberación más amplios, serenos, profundos e informados que lo que permiten las circunstancias actuales. Bajo el lema que “un paso en la dirección correcta es mejor que el statu quo”, no se dan cuenta que es ilusorio parchar un vestido viejo con tela nueva para que parezca de esta forma un vestido nuevo. Basta con revisar la historia reciente para darnos cuenta que la situación en la que hoy estamos es producto de esta misma actitud en el pasado. No podemos engañarnos y creer que esta es la única oportunidad que tendremos para realizar las reformas. Al contrario, este es el momento de reconocer que mediante la organización y presión ciudadana se pueden realizar reformas en cualquier momento. Lo cual no implica defender el statu quo sino defender la necesidad de hacer reformas bien hechas y reconocer el compromiso de seguir luchando por una mejor Guatemala.