Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Opinión

El recurso del humor

Uno con humor, otro con pavor.

— Edgar Gutiérrez
Más noticias que te pueden interesar

Las últimas encuestas independientes de intención de voto traen una pequeña sorpresa. Jimmy Morales, el candidato emergente, sigue escalando. Los otros dos candidatos siguen marchitándose. Manuel Baldizón se mantiene en la delantera, pero estancado en 30 por ciento en lo que va del año, y Sandra Torres tampoco creció, está en 14 por ciento. Con 20 por ciento de intención de voto, Morales está catapultado al segundo lugar (en las zonas urbanas, tiene 38 por ciento).

 

Ahora se dibuja una tendencia que empezó a registrarse hace tres meses, cuando Morales superó el margen de error de las encuestas; hace 45 días había alcanzado los dos dígitos. Que ahora, a cinco semanas de los comicios generales, esté en una eventual segunda vuelta, indica que es el único candidato imprevisto que puede ganar la Presidencia el 25 de octubre. La gran debilidad de Morales –inexperiencia política y desconocimiento de Estado– es paradójicamente su fortaleza. El cómico de la TV abierta durante varios encarna la antipolítica, el rechazo al sistema y está siendo adoptado por las poblaciones urbanas huérfanas de candidatos.

 

Así las cosas, Morales podría salvar la cara de las elecciones del 6 de septiembre y 25 de octubre. El rechazo urbano a Baldizón y a Torres encontraría en Morales una manera de canalizar la rabia. Como ocurrió en Francia hace unos años, si el elenco electoral resulta tan patético la gente prefiere votar a un payaso profesional. Hace 30 años acá estuvo de moda la frase “con Chemita por fregar la pita”. Como se recordará, Chemita, José María Ruiz Furlán, era el sacerdote de la zona 5 que se postuló con un comité cívico a la Alcaldía de Guatemala y, aunque oficialmente quedó en segundo lugar, la leyenda urbana era que un sutil fraude le arrebató el triunfo que le daba el pueblo en las urnas.

 

La gestión de Estado es un asunto serio, y sumamente crítico en las condiciones de Guatemala, que demanda la máxima responsabilidad y el talento de profesionales “capaces, idóneos y honrados”. Pero si los encargados se desentienden y eluden las reformas que sugieren las organizaciones sociales y que demanda en las calles la población, no extraña el resultado de las últimas encuestas. ¿Qué otro recurso sino la impotente ironía le queda a la gente? Sugerir el cambio de reglas electorales inmediatas, se ha criminalizado desde el status corrupto como “conspiración”. Hablar de gobierno de transición es “subversivo” y alarma de “golpe”. ¿Nos penalizarán reírnos de nosotros mismos?

 

Ni Morales ni Baldizón están en capacidad de fundar bases para superar la crisis; no está en su ADN ni en sus entornos. Ambos son puertas al caos. Uno con humor, otro con pavor. Más temprano que tarde la sociedad deberá dar otros dos pasos al frente y tirar la puerta que no le quieren abrir. Caso contrario, nos hundimos todos, ustedes.

Etiquetas: