Lunes 28 DE Septiembre DE 2020
Oculta

Adiós a Casa Mima, una ventana al siglo pasado

La casa museo cerró sus puertas esta semana. Era una mirada a la vida doméstica guatemalteca.

Fecha de publicación: 29-08-20
Por: Jaime Moreno De León/elPeriódico

Durante más de 20 años, la 8ª avenida de la zona 1 tuvo una esquina detenida en el tiempo. Era Casa Mima, una peculiar casa museo que conservaba una estampa de la Guatemala republicana y era una auténtica mirada a un hogar guatemalteco de finales del siglo XIX y principios del XX. Esta semana cerró sus puertas.

‘Oculta’ platicó con Roberto Andreu, excurador del museo, para conocer más de la institución y las circunstancias. Casa Mima estaba a cargo de la Fundación Cultural La Luz. “Esto era un ciclo que determinaron que tenía que tener un término. Fue ahora por una combinación de factores, incluida la situación actual”, explica. También afirma que tanto la colección como el inmueble seguirán en custodia de la Fundación.

El museo era una ventana a la transición entre dos siglos. “Fue un espejo de la vida doméstica y de la historia de Guatemala desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX”, apunta Andreu. Su narrativa hizo énfasis en el periodo republicano, que suele no tener tanta atención como el prehispánico, el colonial y el moderno. Por medio de muebles, utensilios de cocina y elementos decorativos contaba la vida de un hogar de la época. Para Andreu, en parte, ese fue su éxito: “No era la casa de un prócer, de un Presidente, era la casa de una familia. La gente se veía reflejada”.

A lo largo de los años, varias exposiciones sistemáticas se hicieron parte de la vida del Centro Histórico. Siempre mantuvo una actividad especial durante el Mes de los Museos, además de exposiciones de Nacimientos o textiles.

 

 

A futuro


Pese al cese de actividades, algunos proyectos del museo ya encontraron nuevo hogar. “La exposición ‘Pendientes de un hilo’ y la mayoría de nuestro programa cultural a corto plazo han sido trasladados al museo de La Merced”, explicó Andreu. De ahora en adelante, el museógrafo colaborará de forma voluntaria.