Lunes 3 DE Agosto DE 2020
Oculta

Hasta siempre, maestro

Ennio Morricone deja un legado amplio para la música y para el cine.

Fecha de publicación: 07-07-20
Ennio Morricone deja un legado amplio para la música y para el cine.
Por: Jaime Moreno De León/eP

‘Il Maestro’, murió a los 91 años. Pese a su edad avanzada, la noticia tomó por sorpresa al mundo de la cultura. Al final, el deceso se debió a una fractura de fémur y sus complicaciones. No alcanzó a recibir el Princesa de Asturias de las Artes, a entregarse este año, al cual se hizo acreedor junto con John Williams.

Morricone se fue “con dignidad”, según apuntó su abogado en comunicación oficial. Nacido en 1928, es uno de los referentes de la música cinematográfica. ¿Qué sería de Clint Eastwood en ‘El bueno, el malo y el feo’ sin esa melodía eléctrica, operática, que lo acompaña? Y ¿Qué decir de De Niro sin la dulzura ese instrumento de viento que recorre la selva en ‘La Misión’?

El aporte de Morricone es innegable, aunque a Hollywood le costara reconocerlo. En el sistema de pesos y contrapesos del cine estadounidense, negar premios es también una forma de presión política. El italiano consiguió un Oscar hasta tarde en su carrera. Fue honorífico. Luego obtuvo uno ganado a pulso (‘Los ocho más odiados’). La negativa al reconocimiento tuvo que ver con sus posturas ideológicas: fue un afiliado confeso al Partido Comunista Italiano.

Despedida

Morricone dejó un último mensaje. El diario italiano ‘La República’ publicó una carta póstuma del maestro: “Yo, Ennio Morricone, he muerto”, comienza el texto. “Lo anuncio así a todos los amigos que siempre me fueron cercanos y también a esos un poco lejanos que despido con gran afecto”, expuso.

El compositor será enterrado en una ceremonia privada. Esto a solicitud de él mismo: “Una sola razón me lleva a despedirme de todos de este modo y pedir un funeral privado: no quiero molestar a nadie”, sentenció en su misiva.

Que la música no se detenga

Por Nicolas Prativel

Durante su gira de despedida, Ennio Morricone dio una entrevista a la ‘AFP’ en 2018. Aquí algunas de sus palabras.

¿Cómo se desarrolló su educación musical?

– Me sirvió un ejemplo: cuando estaba en el conservatorio, conocí a un estudiante que admiraba, hasta el límite de la obsesión, la obra de Giovanni Pierluigi de Palestrina, un compositor del Renacimiento. Esta pasión le impidió avanzar en su propia formación, crecer en tanto que compositor. Quise evitar esto. Estudié no obstante las corrientes clásicas, de la Edad Media a los contemporáneos. Me encantaron por supuesto muchas cosas, pero me abstuve de apasionarme. De manera que nadie me influyó de forma particular.

De niño, iba a la misma escuela que Sergio Leone. ¿Cómo volvió a coincidir con él en el cine?

– Estuvimos en la misma clase durante un año, luego nos perdimos de vista durante muchos años. Desconocía en qué se había convertido. Fue él quien dio conmigo al ver mi nombre en los créditos de un filme del que había compuesto la música. Vino a mi casa y me habló de su proyecto. Se trataba de ‘Por un puñado de dólares’.

¿Cómo trabajaban juntos?

– Hablábamos con mucha anticipación. Pero si bien Leone me explicaba cómo iba a ser su filme, no me daba consignas. Era más bien yo quien le explicaba lo que tenía en mente, según lo que me describía. Raras fueron las veces que me dijo “no, preferiría esto o lo otro”.

Después de esta primera banda sonora, me pidió hacer algo similar para ‘La muerte tenía un precio’. Acepté. En cambio para la tercera película, ‘El bueno, el feo y el malo’, me opuse. Le dije: “No quiero que trabajemos así. No quiero repetirme, déjame hacer lo que quiera”. Y creo que hice bien.

Innovaba mucho para la época, incluyendo sonidos inhabituales en las músicas de películas (silbidos, tañidos, guitarra eléctrica). ¿Tenía usted una libertad total?

– No era tan difícil convencer a los directores. Sabían que no me interesaba crear composiciones tradicionales, por eso también me venían a ver. Me complacía trabajar el sonido de la realidad, lo que escuchamos cada día. Estos ruidos que nos rodean tienen su propia música y podían componer otra conmigo.