Sábado 22 DE Febrero DE 2020
Oculta

“La gente está aburrida del mismo estilo de película de la Segunda Guerra Mundial”, Taika Waititi

La cinta Jojo Rabbit se estrena hoy en Guatemala. Ganadora ya del Premio del Público en el Festival de Cine de Toronto, está en carrera por el Oscar a Mejor Película. Basada en el libro Caging Skies, de Christine Leunens, cuenta la historia de un niño inmerso en la Alemania de la Segunda Guerra Mundial. Pronto descubre que su madre esconde en casa a una mujer. Al saberlo, sus ideas sobre la guerra comienzan a cambiar. Eso sí, todo bajo la mirada atenta y los comentarios mordaces de su amigo imaginario: una versión propia de Hitler.

Fecha de publicación: 23-01-20
Por: Conversación Especial

Dirigida y protagonizada por Taika Waititi (Thor: Ragnarok, Boy, What we do in the shadows), cuenta con las actuaciones de Roman Griffin, Scarlett Johansson y otros. En especial para elPeriódico, Waititi habló sobre la cinta y la producción.

¿Cómo fue que este libro te llegó en un principio?
– Mi mamá había leído este libro, y después me lo describió. La manera en cómo lo hizo, me hizo darme cuenta que podía ser cinematográfico y que quizás se prestaba para hacer una buena película. Así que me di a la tarea de leerlo, y era muy bueno, además de que contaba con muchos elementos grandiosos. Pero creo que, a final de cuentas, la visión de mi mamá del libro inspiró algo muy distinto en mi mente.

Había cosas que quería conservar del libro, pero también quería hacerlo mío. Los chicos y los otros personajes, como su madre, son todos grandes elementos del libro. Pero el hecho de que haya tenido un amigo imaginario, junto con toda la comedia, no formaba parte del escrito. Yo le aporté todo eso, solo porque no quería hacer otra película de la Segunda Guerra Mundial que fuera como algo que ya había visto antes. En el libro había mensajes muy importantes, pero me parece que la gente está aburrida del mismo estilo viejo de película de la Segunda Guerra Mundial, así que quería trastocar un poco las expectativas de la gente.

En su esencia hay una cantidad tremenda de emotividad. ¿De dónde provino eso?
– Por encima de todo, podrías decir que lo mío, lo mío, es el drama con chistes. Jojo rabbit es una película con un significado acerca del amor y la aceptación. No siento que me gustaría hacer una comedia que no tuviese significado. Siempre me he sentido un poco más atraído a las películas de arte.

¿Te preocupaba hacer demasiado adorable a Hitler?
– La cosa importante a señalar es que no es Hitler. Una de las cosas que quiero que la gente entienda es que no tenía interés alguno en poner al Hitler verdadero en mi película. Porque, qué molesto tener que explicar por qué Hitler pasaba el tiempo con este chico.

Para mí, este es un niño de diez años que ha conjurado, en esencia, una mezcla de su padre, y quizás algunos otros hombres de su vida, y después la imagen de Adolfo Hitler que ve en secreto. Me pareció que era una gran forma de mostrar el deterioro del Tercer Reich, en ver cómo este Hitler imaginario se desmorona conforme avanza la película. Para el final del filme, las mangas se están cayendo de su uniforme, los botones están todos estropeados, su cabello está despeinado, y está arruinado. Me pareció una gran manera de mostrar que Jojo está cuestionando la lealtad que le está invirtiendo a esta idea. Este Hitler tiene miedo todo el tiempo, y siente celos. Y con justa razón, porque está perdiendo a su mejor amigo.

En un momento dado, enloquece y le pronuncia a Jojo, a gritos, un discurso totalmente al estilo de Núremberg.
– De hecho, ese fue un discurso real, por increíble que parezca. Hice mucha investigación de ese discurso.

Para prepararme, empecé a ver algunos documentales de Hitler, pero después me di cuenta que no valía la pena. Y esto se debió a que no le debemos a Hitler una oportunidad para hablar. No le debemos ningún tipo de interpretación honesta. Solo quería interpretarme a mí mismo con un poco de acento. En realidad, no comparte nada con el hombre real, salvo el atuendo, el bigote y el corte de pelo.

No obstante, parece que disfrutas interpretar un papel en tus películas.
– Oh, me encanta. Yo comencé a hacer películas cuando tenía como 29 años, así que mi gran sueño de hacer una película serie B y hacerla mejor, dejó una huella en mí. Pero cuando estaba haciendo teatro siempre me encantó actuar. Éramos Jemaine y yo, y nuestros amigos, solo inventando cosas y dirigiéndonos entre nosotros. A partir de ahí, intenté ser actor de cine y televisión, pero no había papeles allá afuera. Eso fue súper frustrante, por lo que comencé a escribir cosas para mí, y dirigirlas. “Oh, me parece que sería interesante hacer algo así”. Así que comenzó con eso, y heme aquí, y ahora nunca me detendré. La mejor manera de asegurarte un gran papel es convertirte en director.

¿Qué tanta improvisación permitiste en el set?
– Digo, en realidad no dejé a nadie más improvisar [ríe]. Algunas personas tienen la facilidad para hacerlo, mientras que otras no. Pero es el estilo de interpretación al que estoy acostumbrado. Escribí el guion hace años, y he estado trabajando en él durante mucho tiempo, así que tuve mucho tiempo para pensar en las líneas. No fue como si solo hubiera escrito algún diálogo y ahora cualquiera lo puede interpretar como le venga en gana. Necesita decirse de cierta manera. Pero quizás podía cambiar una referencia en una oración, en vez de la estructura de todo.

La película se posa sobre los hombros de Jojo, un niño de diez años. Es interpretado por Roman Griffin Davis. ¿Qué lo hizo ser la elección correcta?
– Roman es jodidamente sensacional. Es muy inteligente, muy sensible y también muy empático con los personajes que lo rodean. Siempre está haciendo preguntas, y siempre está intentando descifrar qué les está pasando a esos personajes, y cómo eso se relaciona con lo que le está pasando a él. Para que tenga un mejor entendimiento de cómo debería de abordar las escenas desde un punto de vista emocional. Para que un actor llegue a hacer eso, se requiere de mucha madurez, pero que un actor de diez años de edad esté pensando en eso, es algo verdaderamente fenomenal.

¿De dónde proviene tu fascinación por explorar la infancia?
– Sin lugar a duda, abordo muchos de los mismos temas en mis películas. Niños que no tienen padres. Me parece que a lo que has hecho alusión es que estoy interesado en intentar regresar a mi infancia. Recobrar esa inocencia y solo intentar obtener un entendimiento saludable de ello.

Creo que, para mí, es la única manera de mantenerte feliz. Solo seguir abrazando al niño que tengo dentro. Algunas personas creen que la madurez es el único camino, pero me parece que la infancia e inmadurez es algo que también debería de celebrarse. No hay nada más genial o más encantador que ver a una persona de edad avanzada actuando como un niño. Alguien que esté en sus 60 o 70, que huela una flor, mire las nubes, baile o juegue con la misma energía con la que lo hizo de niño. Honestamente, creo que quizás y eso podría sanar al mundo. Pienso que si todos pudiéramos apelar a ello –si todos pudiéramos ser niños de nuevo–, entonces no habría tantos problemas.

Pero las películas también lidian con la corrupción de esa inocencia. En el caso de Jojo rabbit es cómo la ideología nazi corrompió a niños que crecieron bajo la organización de la Juventud de Hitler.
– Así es, les arrebataron su inocencia. Les arrancaron su habilidad de solo ser niños. Fueron alentados a estar en contra de sus padres –rechazarlos, de hecho, si estos decían algo negativo acerca del partido. Fueron exhortados a delatarlos.

Les dijeron, “Hitler es tu verdadero padre y, diga lo que diga, tienes que escucharlo”. Ocho millones de niños pasaron por ese programa juvenil. Son muchas vidas afectadas. Todos fueron adoctrinados de esta manera.

Y sí, sí es aterrador. Pero también es trágico y desgarrador. Estos ocho millones de niños fueron obligados a rechazar la idea de amar a sus padres y elegir a este payaso por sobre ellos. Tan solo pensar que una de mis hijas vaya a uno de esos programas y no me haga caso, o no me quiera, y que prefiera a alguien más sobre mí…debe ser devastador. Y es muy aterrador. Así que, para mí, no me parece que sea tan sencillo como, “Bueno, eran nazis que creían en la ideología”. Eran niños.

Y esto sucede en todo el mundo. Hay niños que son programados bajo ideologías de adultos, porque los niños son muy fáciles de programar. Me parece que lo genial con respecto al viaje de Jojo es que es capaz –a través de sus influencias, pero también gracias a su propia voluntad y a lo que experimenta– de profundizar en sí mismo y escapar.