Jueves 14 DE Noviembre DE 2019
Oculta

Dos Nobel en un mismo día

Ayer se anunció a los ganadores del Nobel de Literatura en sus ediciones 2018 y 2019. Provienen de Polonia y Austria.

Fecha de publicación: 11-10-19
Por: Gaël Branchereau AFP

La escritora polaca Olga Tokarczuk recibió ayer el premio Nobel de Literatura 2018 y el novelista austriaco Peter Handke fue galardonado con el de 2019, anunció la Academia sueca.

Tokarczuk fue recompensada por “su imaginación narrativa, que con una pasión enciclopédica, simboliza el traspaso de las fronteras como forma de vida”, dijo el secretario de la Academia sueca, Mats Malm. El Nobel de 2019 fue otorgado a Handke por una obra “llena de ingenuidad lingüística que ha explorado la periferia y la singularidad de la experiencia humana”.

Este año el Nobel de Literatura ha consagrado a dos ganadores, uno para 2018 y otro para 2019, después de que la Academia Sueca pospusiese la adjudicación el año pasado de este galardón por un escándalo sexual.

Autora de una docena de libros, Tokarczuk, de 57 años, está considerada en Polonia como la escritora más talentosa de su generación.

Su obra, variada y traducida a más de 25 idiomas, va desde un cuento filosófico, Los niños verdes, hasta una novela policiaca con tintes ecologistas Sobre los huesos de los muertos (2010), pasando por una novela histórica de 900 páginas, Los libros de Jacob (2014).

Identificada políticamente con la izquierda, ecologista y vegetariana, la escritora, cuya cabeza siempre está cubierta de rastas, no duda en criticar la política del actual gobierno polaco, el nacionalista y conservador del partido Derecho y Justicia (PiS).

Tokarczuk es apenas la 15ª mujer en ser laureada en 116 ediciones de la máxima distinción de la literatura universal. La primera fue la sueca Selma Lagerlof en 1909, y la única latinoamericana la chilena Gabriela Mistral en 1945.

Peter Handke, de 76 años, ha publicado más de 80 libros y es uno de los autores en lengua alemana más leídos en el mundo.

Publicó su primera obra en 1966, Los avispones, antes de hacerse famoso con su obra El miedo del portero al penalty, en 1970. “¿El Nobel de Literatura? Habría que suprimirlo. Es una falsa canonización que no aporta nada a los lectores”, dijo Handke en el pasado.

Handke, que reside cerca de París, dijo a la AFP que “después de todas las polémicas” por su trabajo, esta decisión le “sorprendió”. “La Academia sueca fue muy valiente en tomar este tipo de decisión. Son buenas personas”, subrayó.

El austríaco provocó polémicas por sus posiciones pro-Serbia durante la guerra en la ex-Yugoslavia.

“Handke no es un escritor político”, justificó el presidente del Comité Nobel de Literatura, Anders Olsson.

Por su parte, Tokarczuk, señaló también muy contenta por teléfono: “todavía no lo realizo, y me alegro mucho de que Peter Handke, a quien aprecio particularmente, recibiera este premio al mismo tiempo que yo. Es genial que la Academia Sueca haya apreciado la literatura de Europa central”.

Después añadiría a una televisión polaca: “¡Es extraordinario! (…) Tengo fe en la novela, creo que es algo extraordinario, es un modo profundo de comunicar, más allá de las fronteras, de las lenguas y de las culturas”.

Su última novela, Los errantes, será publicada en español a fines de octubre.

INSTITUCIÓN A PUERTAS CERRADAS

La Academia Sueca implosionó tras la publicación, en noviembre de 2017, en pleno movimiento del #MeToo, de los testimonios de 18 mujeres (entre ellas académicas) que acusaban de acoso, agresión sexual y violación al francés Jean-Claude Arnault.

Casado con una académica, propietario de un club underground frecuentado por la crema y nata artística e intelectual sueca, este recibió generosos subsidios de la Academia, y llegó a jactarse de ser el “miembro número 19” de esta y, según testimonios, reveló nombres de futuros premios Nobel entre sus amigos.

A veces descrito como un “enterrador de la Academia”, fue sentenciado a dos años y medio de prisión por violación.

Más allá de lo estrictamente judicial, este caso reveló el estancamiento de una institución a puertas cerradas, repleta de intrigas, prebendas, conflictos de intereses, y divisiones entre los miembros más antiguos y los más jóvenes.

Cosas que quedaron en evidencia tras otorgarle el premio a Bob Dylan en 2016, primer músico laureado, lo que despertó ira y sarcasmo en el mundo de las letras.

Privada del quorum necesario para discernir el premio de 2018, fue pospuesto por un año, por sexta vez desde 1901.

Si aceptan la distinción, los galardonados recibirán 9 millones de coronas (unos €830 mil), una medalla de oro y un diploma, de manos del rey Carlos XVI Gustavo en una ceremonia el 10 de diciembre en Estocolmo.