Martes 15 DE Octubre DE 2019
Oculta

Hasta siempre, Isabel

La artista Isabel Ruiz murió ayer.  Artista visual de gran sensibilidad, deja tras de sí un amplio legado artístico para el país.

Fecha de publicación: 21-09-19

Una de las voces más fuertes del arte guatemalteco de las últimas décadas se apagó ayer. La artista Isabel Ruiz, maestra del grabado, la pintura y otros lenguajes, murió tras perder la lucha contra serie de quebrantos de salud. Su legado, eso sí, perdura en la extensa obra que desarrolló a lo largo de los años.

 

Ruiz nació en Guatemala en 1946. Desde joven decidió que quería dedicarse al arte y así ingresó a la Universidad Popular para estudiar Artes Plásticas. En la institución aprendió de los maestros, como Galeotti Torres o Cabrera. Según contó a este medio en una entrevista, esto abrió su mente al mundo del dibujo y otras formas de arte, como la cerámica. “Descubrí que el arte era un refugio. No encontraba otra forma de expresar mi malestar, ese que comencé a sentir a partir de 1954 cuando se trató de hacer fracasar la Revolución. Podría decir que la política no me interesaba, pero fue interesándome debido a mi alto grado de sensibilidad y a que me desarrollé como artista”, comentó en su momento.

 

La obra de Isabel se desgrana a partir del expresionismo abstracto, que la llevó a construir un corpus amplio de piezas en diferentes técnicas y formatos. Durante la década de 1980 formó parte del grupo Imaginaria, en el que coincidió con artistas como Moisés Barrios, Luis González Palma, Pablo Swezey, Daniel Chauche, Sofía González y otros. Diego Ventura Puac Coyoy, curador independiente, la recuerda como un arte de resistencia en todo sentido, que realizó su trabajo con símbolos y materiales que todos pudieran leer, sin rebuscar y sin pretender. “Isabel trascendió lo estético, nunca se quedó exclusivamente en la forma. Nos enseñó a abrir los ojos y encontrar la belleza en el horror, a encontrarnos ahí, en el asombro de una realidad triste pero ineludible”, puntualiza Ventura.

 

Ante la noticia de su muerte, las reacciones en el gremio artístico no se hicieron esperar. Además del Ministerio de Cultura, que emitió una esquela digital, la Editorial Cultura también se pronunció. “La contundencia de su arte, su fuerza y valentía permanecen en nuestros corazones”, escribió la casa editora, que también envió condolencias a su director, el poeta Francisco Morales Santos, esposo de Ruiz. Por su parte, la galería Sol Del Río emitió una esquela en su página de Facebook y citó las palabras de Morales Santos durante el homenaje que se le hiciera a Ruiz en la Escuela Nacional de Artes Plásticas en 2018: “Doy fe de sus desvelos y de su soñar con los ojos abiertos”.

 

 

En 2017, la artista recibió el premio Carlos Mérida, dedicado a las artes visuales. Fue un reconocimiento llegado desde el Ministerio de Cultura a su trayectoria e importancia dentro de la Historia del Arte nacional. Durante la ceremonia, realizada en el Museo Nacional de Arte Moderno, la artista pronunció un discurso en el que repasó su obra y sus motivaciones. “Para mí el arte no es solo una propuesta estética y de entretenimiento, sino mi espacio de investigación sobre la vida real que luego traduzco a metáforas visuales”, puntualizó en esa ocasión.

 

“En la UP descubrí el encanto del dibujo. Es como el primer grito, el primer gesto. Es el que mejor expresa el primer impacto que recibe uno para poder expresarse. Es emotivo, no hay que poner color, nada, solo la línea suelta y es como dirigir con una batuta”.

 

Isabel Ruiz.