Sábado 24 DE Agosto DE 2019
Oculta

“Los textos nos dan la información que no nos da la arqueología”

María Elena Vega lleva más de una década dedicada a los estudios mesoamericanos. Es licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de México, Unam, en donde también trabaja. Aparte de la docencia, se ha enfocado en la investigación. Su área de especialidad es la cultura maya prehispánica, así como la escritura jeroglífica maya. Actualmente es parte del Instituto de Investigaciones Históricas de la Unam. Se encuentra en Guatemala para dar una conferencia hoy: La guerra y la expansión política de Dos Pilas durante el siglo XVIII. La charla inicia a las 19:00 horas. En el Museo Popol Vuh. Más información en redes.

Fecha de publicación: 27-06-19
Por: Jaime Moreno De León / eP

Vega tiene un nexo especial con Dos Pilas. Su tesis de doctorado está dedicada al sitio y a reconstruir su historia. Para ella, el área del Petexbatún es interesante para el estudio del Clásico. “Trabajaba en Dos Pilas y me preguntaba cómo era posible que de sus orígenes humildes pudiera convertirse en lo que se convirtió”, explica. Se refiere al auge veloz de la ciudad al convertirse en un sitio sagrado de importancia en el mapa político de la región. No obstante, Vega también hace un llamado urgente: “Está a punto de vivir su segunda destrucción”. La ciudad fue destruida al final del Clásico y, ahora, sus ruinas también están en serio peligro por la tala, los incendios y el saqueo.

Vega ya impartió en la ciudad un taller sobre inscripciones mayas. En esta entrevista recupera un poco de estos temas.

¿Qué tanto se puede reconstruir la historia de un sitio?

– Hay sitios que tienen corpus amplios y documentan periodos largos, como Tikal, que tiene textos de más de cinco siglos. Permite reconstruir linajes, dinastías y problemas bélicos con otros centros. Es solo una parte más para entender la complejidad de un sitio. Nos da la información que no nos da la arqueología, como fechas absolutas, nombres. Una vez que se tiene eso, se entiende cómo se representan a ellos mismos. No se puede hacer con muchas ciudades.

¿Cómo se explican los distintos tipos de textos?

– La narrativa es estandarizada. La escritura se hizo para representar cierto tipo de cosas, como la actividad ritual del gobernante, sus sacrificios y su lugar en el cosmos. Hay varios tipos de textos: unos que son de etiquetas, de identificación o posesión, como las vasijas. [Algunas dicen] este es el vaso para beber cacao de cierta persona. Las estelas son para conmemorar eventos políticos, militares y religiosos del gobernante. A eso se le llama narrativa histórica, porque tiene fechas. También está el texto mítico, que son historias que se remontan a muchos años y con una narración continua, en la era de las deidades, y que culmina en el gobernante en turno. Se vinculan de forma lineal con ese pasado mítico. Los mayas no quieren decir el pasado y el presente, sino tienen una línea continua.

¿Qué tanto se ha podido reconstruir la gramática de la escritura maya?

– Bastante desde que Knórozov descifró la escritura maya. De los setenta hasta ahora se puede leer en ciertos lugares hasta el 90 por ciento de lo que está escrito. Hay lugares que tienen variantes, como Copán y Quiriguá, en los que solo se puede leer el 40 por ciento. David Stuart ha dicho que el desciframiento ya se detuvo, que es difícil que se descifre un porcentaje más alto del 80 por ciento. Reconstruir al cien por ciento es difícil.

¿Cuántos escribas se han identificado?

– Son pocos. Hablamos de un corpus que abarca entre 10 mil y 15 mil textos. De la escritura cuneiforme tenemos medio millón. Lo maya es pequeño en el contexto de las culturas antiguas. Los textos que están firmados son no más del diez por ciento. Es algo muy interesante, solo en la sociedad griega antigua se han encontrado firmas de artistas. Hay identidad social de profesión. Nos habla de momentos importantes en los que no solamente el gobernante controla la representación pública, sino que se abre a consortes. Lo vemos en pintura. Está Tubal Ajaw. Era muy cotizado. Hizo bastantes vasijas que aparecen en muchos sitios. Tenemos el de Naranjo, que al parecer era hijo del gobernante. A lo mejor el que no hereda el trono se hace escriba.

La escritura tiene relación con la narrativa del poder.

– Sí, son textos de contenido altamente ritual y su principal intención es darle nombre a los monumentos, a los edificios. También es un discurso político manejado por el dignatario en curso. Representa el ideal de poder. Hay una intención de registrar eventos que hacen ver al gobernante en toda su gloria. Las inscripciones mayas no son un reflejo fiel del pasado. Hay una intención detrás de lo que se escribe.

¿Qué tan fiables son los textos?

– La verdad histórica está en los documentos. La gran ventaja que tenemos al trabajarlos es que tenemos arqueología, tenemos otro tipo de datos que fueron dejados sin intención y que representan cosas que no están reflejadas en los monumentos. La escritura ayuda a que ese poder se fortalezca. Hay cosas que no podemos creer, como el que el gobernante de Palenque, Pakal, haya muerto a los 80 años. Tenemos evidencia de que no fue así. Hay que preguntarnos mucho sobre los textos. No es que mientan per se, también buscan representar esa idea idealizada del poder. No siempre las guerras son victorias absolutas. El problema es que son documentos únicos. Están enfocados en contar su historia local y muy poco de los otros.

Hablemos de Dos Pilas.

– Es un sitio sumamente interesante. Tiene un período de vida muy breve, una vida sumamente dramática. No tuvo más de un siglo de existencia. Se convirtió en un sitio poderoso, de prestigio, con un diseño urbano destacado. Se hizo un sitio sagrado en sí. Tenemos esta idea de que el templo y la montaña es sagrado para los mayas y Dos Pilas supo explotarlo de forma brillante. El problema es que tuvo problemas de credibilidad. El señor que lo fundó llegó de Tikal, funda Dos Pilas, tiene un enfrentamiento con Tikal y es una guerra fratricida que termina con la muerte del señor de Tikal.