Viernes 19 DE Julio DE 2019
Oculta

Una noche con el mar

Serrat se presentó en el país ante una casa llena.

Fecha de publicación: 07-03-19
Foto: José Luis Pos.
Por: Jaime Moreno De León/Foto: José Luis Pos / elPeriódico

La figura de Joan Manuel Serrat no necesita más. Su sola presencia basta para inundar el escenario. Así lo hizo la noche del miércoles en la Gran Sala Efraín Recinos del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias. Vestido en todos oscuros y con un atuendo casual, el catalán subió para deleitar al público guatemalteco. La sala, a lleno completo, lo esperó con ansias y respetó los matices de una interpretación cargada de sobriedad.

La noche inició con Mediterráneo, disco de la década de 1970 que, por estar próximo a cumplir 50 años de lanzamiento, propicia la gira que trajo al cantautor al país. Preguntó al público si sabía por qué la gira se hacía en torno al 48 aniversario del disco y no esperaraba a que arribara al medio siglo: “Pa’ esperar estoy yo”, dijo entre risas. “No estoy dispuesto a esperar nada si tengo algo que celebrar. Si tienen algo que celebrar, celebren. Muchas gracias por estar aquí. Para mí y mis compañeros es un placer volver a este teatro Miguel Ángel Asturias, desde el cual tantas veces y con tanto cariño y complicidad he podido celebrar mi música”, dijo antes de desmenuzar el repertorio.

Lo de Serrat es dominio escénico puro. Habló con la gente y la gente respondió. Uno a uno, los temas del listado sonaron con el histrionismo de un crooner y una voz que deja entrever el paso de los años. Acompañado de su guitarra y su banda –batería, guitarra, contrabajo, bajo, viola, teclado y piano– interpretó versiones íntimas de temas como Barquito de papel y La mujer que yo quiero.

La primera parte del concierto finalizó con una segunda interpretación de Mediterráneo. Al concluir el tema que da nombre al disco y a la gira, el cantautor agradeció al público y a sus músicos. Recibió una ovación de pie y aprovechó el momento para conversar con los presentes. Anunció que hasta allí llegaban los temas del disco, que habían “salido juntos a navegar juntas por las queridas tierras de Guatemala”. Luego hizo referencia al Mediterráneo y a la semántica. Habló de Ítaca y de Ulises, así como experiencias personales.

Para la segunda mitad de la presentación, Serrat escogió temas clásicos y algún guiño a la tradición popular (interpretó La mar). No obstante, el tema marino siempre estuvo presente en sus alocuciones. Se refirió al Mediterráneo varias veces y le dedicó una canción. Pasadas las 23:00 horas, Serrat anunció que el barco llegaba a puerto. Cerró la presentación con La fiesta y salió del escenario. El público pidió otra, pero el cantautor no volvió. En el tintero quedaron temas como Penélope y Tu nombre me sabe a hierba, que tendrán que esperar para la próxima vez.

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Etiquetas: