Lunes 22 DE Julio DE 2019
Oculta

El campamento de la música

Desde Panajachel llega a los escenarios nacionales una Sinfónica conformada por jóvenes.

Fecha de publicación: 18-01-19
Por: Jaime Moreno De León/elPeriódico

Comenzar y parar. Comenzar de nuevo. Parar. Escuchar la instrucción; hacerlo otra vez. Repetir todo lo anterior. El director, extrovertido, gesticula y articula onomatopeyas que dirige a distintos puntos del salón. Lleva el conteo de pulsos a los instrumentos y quienes los interpretan lo escuchan con atención. Poco a poco, la melodía toma forma. Se trata de Walter Michael Vollhardt, director alemán, delgado y carismático, pelo rizado y canoso, quien se para al frente de un grupo de músicos y a fuerza de energía moldea el ímpetu, la fuerza y la intensidad de cada uno hasta lograr el sonido deseado. No está en Alemania o al frente de alguna orquesta europea. Está en Panajachel, lejos del rumor del agua, frente a 90 jóvenes guatemaltecos reunidos en Casa Contenta, inmueble estatal convertido en campamento musical para la ocasión. Es la Orquesta Sinfónica Juvenil Intercultural (OSJI), proyecto impulsado por la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asíes) y se presenta en concierto este fin de semana.

La OSJI se creó en 2013 con la idea de formar jóvenes músicos de todo el país y poder brindarles una plataforma de crecimiento. La mecánica es siempre la misma: tras un proceso de selección, el grupo se concentra en un campamento que hace las veces de clínica y lugar de ensayo para articular un repertorio. Según explica Lola Spillari, de Asíes, “a la fecha han sido 22 municipios de 11 departamentos los que han participado en este quinto campamento. La idea es que jóvenes de toda Guatemala puedan participar”. Esta edición de la OSJI está conformada por 89 jóvenes. Los rangos de edades van desde los 14 hasta los 26 años. A pesar de que la formación cambia en cada edición, algunos músicos han participado en más de una ocasión.

Más allá de los maestros extranjeros, a quienes se suma un equipo nacional de docentes, los protagonistas son los jóvenes que conforman la orquesta. Es el caso de Dilan Saucedo y Pamela Pirir. Ella, con 17 años, toca la viola; él, de 25, interpreta el trombón. Pirir lleva cuatro años practicando el instrumento en San Juan Sacatepéquez. “Estaba en un coro y al ver que todas mis compañeras tocaban un instrumento, nació en mí tocar algo. Había muchos violines, quería tocar algo distinto”, comenta. Por su parte, Saucedo comenzó a estudiar música en Retalhuleu, por medio del programa Pentagrama, del Estado. “Siempre me había gustado la música académica. Guatemala tiene mucha música académica y por el cómo se escuchaba me nació la atracción. Cuando uno escucha algo académico, se activan todos los sentidos. Lo hace a uno imaginar, volar”, explica. Al igual que sus compañeros, serán parte de los conciertos de este año. El próximo ciclo, que tendrá un nuevo campamento, cambiará de músicos y la OSJI se renovará para dar paso a otros jóvenes con la inquietud de adentrarse en el mundo de la música.

 

 

Conciertos

La Orquesta Sinfónica Juvenil Intercultural se presentará en tres conciertos. El primero es esta noche, en el salón Los Volcanes del Porta Hotel del Lago, Panajachel. Comenzará a partir de las 19:00 horas. Luego, el grupo viaja a La Antigua para presentarse por segunda ocasión. El lugar elegido es el Santuario de San Francisco El Grande. Mañana, sábado 19, a partir de las 19:30 horas. Por último, la sinfónica llega a la ciudad de Guatemala para su última presentación. El conjunto actuará en la Gran Sala Efraín Recinos, del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias (24 calle, zona 1). Esta presentación es el próximo domingo, 20 de enero. A partir de las 16:00 horas. Para más información puede ubicar las redes de Asíes y de la orquesta misma en Facebook (/Orquesta Sinfónica Juvenil Intercultural). Todas las presentaciones son gratuitas.

Repertorio

Para las tres presentaciones que tiene previstas la Sinfónica Intercultural, el repertorio es una combinación de música académica proveniente de distintas latitudes y épocas. Por supuesto, la composición nacional también está presente. Las piezas a interpretar son:

– El lago de los cisnes, suite, de Piotr Chaikovski
– Ciudad Festiva, de Leslie Vollhardt
– Concierto para oboe en do mayor, primer movimiento, de Wolfgang Amadeus Mozart
– La Flor del Café, de Germán Alcántara
– Sinfonía No. 4, de Robert Schumann
– Malambo, de Alberto Ginastera
– Tico tico no fubá, de Zequinha de Abréu