Lunes 24 DE Junio DE 2019
Oculta

La fiesta de San Sebastián

La 66 edición del prestigioso festival cinematográfico encumbra el cine argentino y entrega la Concha de Oro a Isaki Lacuesta.

Fecha de publicación: 01-10-18
Dario Grandinetti
Por: Raquel Miguel dpa

La película argentina Rojo, de Benjamín Naishtat, se convirtió el pasado fin de semana en la gran premiada en el Festival de Cine de San Sebastián, que entregó la Concha de Oro por segunda vez al realizador catalán Isaki Lacuesta por Entre dos aguas, en una noche plagada de reivindicaciones.

 

Lacuesta –que ya se alzó con el máximo galardón en 2011 con Los pasos dobles– continúa su anterior trabajo La leyenda del tiempo (2006) con una ficción hiperrealista que intenta capturar el paso del tiempo en la vida de sus protagonistas, Israel y Cheíto, entonces niños y ahora jóvenes. “Es una película hecha muy desde el amor, desde el cariño, en familia”, celebró el realizador.

 

El cineasta catalán (Gerona, 1975) compartió éxito con la otra gran vencedora de la noche, Rojo, que se llevó la Concha de Plata al Mejor Director y los Premios del Jurado a Mejor Actor y Mejor Fotografía.

 

El bonaerense Naishtat, de 32 años, aprovechó su discurso de agradecimiento para unirse a las reivindicaciones escuchadas a lo largo de la noche y denunciar la situación del cine y la cultura en Argentina.

 

“Seguramente mañana los diarios de mi país hablen de los premios de hoy. Y dirán que el cine argentino va bien. Pero hace una semana se cerró el Ministerio de Cultura y esa es una de las muchas cosas que estamos sufriendo, ni voy a entrar ahora en los improvisados que manejan la política. La cultura dignifica, es parte de la dignidad de un pueblo y la dignidad no se negocia”, concluyó emocionado.

 

También reivindicativo, recogió su Concha de Plata a Mejor Actor su compatriota Darío Grandinetti, que alertó del peligro del ascenso de la derecha y el fascismo.

 

“Esta película puede advertir de cualquier cosa que se pueda preparar en estos momentos en que la derecha y el fascismo han vuelto a crecer el mundo”, señaló sobre la cinta ambientada en un momento previo al golpe de Estado de 1976 en el país latinoamericano y que habla de la necesaria colaboración civil durante las dictaduras.

 

El premio a la mejor Fotografía a cargo del brasileño Pedro Sotero puso la guinda al éxito de la cinta, que transporta al espectador a los años 70 ya desde la imagen y la forma de la narración. Sotero no acudió a recoger el premio, pero en un mensaje leído en su nombre pidió la libertad para el expresidente brasileño Lula.

 

La noche argentina cerró el círculo con un premio fuera de la Sección Oficial, llevándose el Premio Horizontes con Familia Sumergida, de María Alché, con mención especial a otro argentino, Agustín Toscano por El Motoarrebatador.

 

Isaki Lacuesta

 

Más reivindicaciones

 

En un registro muy distinto Yuli, la película dirigida por la española madrileña Icíar Bollaín que cuenta la historia del bailarín cubano Carlos Acosta, se llevó el Premio del Jurado al Mejor Guion, que firma el escocés Paul Laverty, un reconocimiento compartido ex aequo con L’Homme fidèle, de Louis Garrel, con un libreto coescrito entre éste y el prolífico guionista francés Jean-Claude Garriére.

 

Tanto Laverty como Garrel aprovecharon el micrófono para hacer sus reivindicaciones, el primero arremetiendo contra el bloqueo contra Cuba y el segundo pidiendo la libertad del cineasta ucraniano Oleg Sentsov, encarcelado en Rusia y en huelga de hambre.

 

La Concha de Plata a la Mejor Actriz se fue al norte de Europa, para la noruega Pia Tjelta por Blind Spot, el debut en la dirección de la sueca Tuva Novotny. La actriz noruega fue premiada por transmitir al espectador en una crónica a tiempo real y en un solo plano secuencia las angustiosas horas que pasa después de que su hija se tire por la ventana.

 

A Filipinas se fue el Premio Especial del Jurado, que recayó en Alpha, the Right to Kill, de Brillante Mendoza, que se sumerge en un cuerpo de las fuerzas especiales del país para mostrar su corrupción interna.

 

La crítica internacional optó por la realizadora francesa Claire Denis’ por la ficción espacial High Life, mientras la crítica española optó por Quién te cantará, el drama de identidades que propone Carlos Vermut, que se llevó el Premio Feroz Zinemaldia.

 

Por su parte, el público distinguió a Un día más con vida, de Raúl de la Fuente y el polaco Damian Nenow, y a Girl, del belga Lukas Dhont, como mejor película europea.

 

Benjamin Naishtat

 

Lluvia de estrellas

 

El esperado palmarés, que premió a tres de las cinco películas firmadas por mujeres en la Sección Oficial, pone fin a nueve días de un festival que el año pasado encumbró a James Franco por The Disaster Artist.

 

La última jornada estuvo protagonizada por dos estrellas de lujo: el actor y director estadounidense Bradley Cooper presentó su debut en la dirección A Star is Born (Ha nacido una estrella), que protagoniza con Lady Gaga, mientras el australiano Chris Hemsworth llegó al festival como uno de los protagonistas de The Bad Times at the El Royale, la película que clausuró esta 66 edición.

 

La ciudad donostiarra despide así una de sus ediciones con más estrellas. Por la alfombra roja desfilaron también el canadiense Ryan Gosling, los británicos Robert Pattinson, Judi Dench y Claire Foy, la francesa Juliette Binoche, o el estadounidense Danny DeVito. Una lluvia de estrellas coronada con la noche del cine argentino.