Martes 20 DE Noviembre DE 2018
Oculta

“Ahora estoy dispuesto a darme mayor libertad” José Ovejero

El escritor español José Ovejero está en Guatemala. Llegó la semana pasada, tomó unas vacaciones por Occidente y en estos días se incorpora a las actividades relacionadas con la Feria del Libro. Presentó un documental, anda con su nuevo libro bajo el brazo (Mundo extraño, editado por Páginas de Espuma) y mañana se le mide a la actuación en el Centro Cultural de España (Qué raros son los hombres; a las 19:00 horas, en la 6a. avenida 11-02, edificio Lux, zona 1; admisión, Q30). Conversó con elPeriódico sobre su nueva propuesta y otros temas.

Fecha de publicación: 18-07-18
Por: Jaime Moreno elPeriódico
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¿Qué tanto ha cambiado tu narrativa desde el Premio Alfaguara?

– Es curioso porque estos últimos cinco años ha cambiado bastante. Se mantienen ciertos rasgos, preocupaciones. Uno no cambia del todo, pero ha habido algo que ya se anunciaba un poco antes con La comedia salvaje, una especie de descubrimiento de una libertad narrativa mayor que la que tenía antes. Ahora estoy dispuesto a darme mucha mayor libertad en el sentido de no tener una idea tan clara de lo que debe ser una novela o un cuento. Antes la tenía y ahora con Mundo extraño, un libro de relatos, tiene una gran variedad estilística.

¿Encontraste rupturas en el género en las fronteras entre un género y otro?

– Sí. Incluso, yo diría más dentro del propio género. De pronto en mi novela anterior (Los ángeles feroces), creo yo lo más perfectamente legible, encuentras que hay una parte que está escrita en pasado, otra en presente, una con voz narrativa en tercera persona, otra en primera, otra segunda, no se sabe quién es el narrador. Con el relato es lo mismo, empieza con uno que es casi costumbrista sobre un individuo que va a vender seguros a unos ancianos, en la que este joven intenta engañarlos y poco a poco se va convirtiendo en una historia de terror. Es decir, dentro de un mismo género y dentro de un mismo relato puedo hacer varias cosas a la vez. Eso es lo que ha cambiado en la literatura en los últimos años, esta especie de ampliación de lo que puedo hacer dentro de un mismo género.

¿Qué temas abordas en  tu nuevo libro?

– Son relatos que tienen que ver con la fragilidad. Hay situaciones que son extrañas porque no entendemos a los personajes o los personajes no entienden las situaciones en las que están. Es toda una indagación de la fragilidad y cómo nos enfrentamos a ella.

También estás en Guatemala por una parte teatral. ¿Cómo se da ese proceso?

– Para mí es un cambio importante, dejar de transmitir el texto únicamente por escrito y pasar a transmitirlo por la voz y por el cuerpo. Finalmente, la actuación es eso. Era algo que hacía mucho que quería hacer, que pensaba que podía hacer bien y decidí ponerlo a prueba: adaptar textos míos al teatro, ensayarlos y actuarlos.

¿Qué tan complejo es adaptarse a sí mismo a otro tipo de lenguaje?

– En este caso elegí cuentos que me parecía que no iban a perder con la adaptación, que no iban a suponer cambios radicales. Eran textos relativamente orales. Aun así, cuando te pones a decirlos, tienes que cambiar algún ritmo, acortar una frase, eliminar descripciones. Es una adaptación que no me costó demasiado.

El lenguaje inclusivo, la RAE y la Constitución en España. ¿Se debe plantear esta posibilidad en este momento?

– Creo que se debe plantear. No sé a qué conclusión hay que llegar, pero me parece que está bien que se planteen estas cosas. Eso que se ha dado por supuesto durante siglos, que se ponga en tela de juicio. Es el momento. Ahora hay un gran impulso feminista, hay una serie de movilizaciones sociales que ponen en duda una serie de concesiones de una sociedad machista, como son todas las que conozco. ¿Se debe hacer ese cambio? No estoy seguro de que deba hacerse. Creo que hay que prestarle mucha atención a todo lo nuevo que se va haciendo y a cómo se redacta, pero intentar hacer ahora una revisión de todo lo pasado –aunque sea la Constitución– no sé si es tan fructífero.

¿Qué tanto puede alcanzar esta tendencia a la literatura misma en el futuro?

– Creo que la ha alcanzado, ahora mismo hay una mayor conciencia de la literatura que hacen las mujeres y su participación en los actos públicos. Me he encontrado muchas veces en jurados de premios en los que solo hay hombres, mesas de premios de escritores en los que todos son hombres. Entonces dices, momento, quizá esto a lo que nos hemos acostumbrado no es normal. Me parece que ese cambio es necesario. Por supuesto, hay quien dice ahora que se está exagerando, pero bueno, en todo movimiento que provoca un cambio radical hay exageraciones. ¿Cómo va a haber una revolución sin exageración?

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