Miércoles 19 DE Septiembre DE 2018
Oculta

Un adiós a Margarita Carrera

Una de las más importantes voces de la literatura nacional del siglo XX nos dejó el pasado sábado 31 de marzo.

Fecha de publicación: 02-04-18
Por: Luis Aceituno elPeriódico
Más noticias que te pueden interesar

Margarita Carrera, una de las más relevantes escritoras y humanistas de la Guatemala contemporánea, falleció el pasado sábado 31 de marzo. Tenía 88 años y una fecunda trayectoria académica y literaria. Autora de varios libros que marcaron importantes rupturas en las letras nacionales, fue galardonada con el Premio Nacional de Literatura “Miguel Ángel Asturias” en 1996, con la Medalla Universitaria de la Universidad de San Carlos de Guatemala en 2000 y con la Orden Monseñor Gerardi Conedera en 2004.

Primeros pasos

Margarita Carrera nació en la ciudad de Guatemala el 16 de septiembre de 1929 y fue la primera mujer graduada en Letras en la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos y la primera mujer en ingresar como miembro de número de la Academia Guatemalteca de la Lengua correspondiente de la Real Academia Española.

Su vocación por las letras se manifestó desde la adolescencia, cuando a los 16 años ingresó como secretaria del Museo Arqueológico (lo que más tarde sería el Instituto de Antropología e Historia) y ahí se encontró con personalidades del mundo académico y cultural como Roberto González Goyri, Hugo Cerezo Dardón, Guillermo Grajeda Mena y con quien sería su primera mentora: Argentina Díaz Lozano. Todos ellos la conducirían al conocimiento de los clásicos y, sobre todo, a su primera lectura de las obras homéricas la Iliada y la Odisea, cuyo estudio atravesaría toda su trayectoria académica.

Su primer libro de poesía, Poemas Pequeñosv, lo publicó a los 22 años -en 1951- en una edición de Edelberto Torres para el Ministerio de Educación Pública, con un prólogo del poeta Alberto Velásquez. Ahí ya está presente la gran influencia que Juan Ramón Jiménez tendría en la primera etapa de su obra poética, así como el conflicto entre su educación religiosa y el descubrimiento de los filósofos humanistas que se convertiría en uno de los ‘leit motiv’ de su escritura.

En la academia

Su formación también le debe mucho a las políticas educativas de la Revolución del 44, como ella lo reivindicó toda su vida, y fue de las primeras mujeres en ingresar a la Facultad de Humanidades de la USAC, creada por el presidente Juan José Arévalo. Ahí conoce y se hace amiga de otras relevantes humanistas y académicas del siglo XX como Luz Méndez de la Vega, Ruth Álvarez y Matilde Montoya. Se graduó a los 26 años con una tesis sobre la obra de Juan Diéguez.

Su trayectoria académica se caracterizó por la enseñanza de los clásicos e hizo de ello casi un apostolado. Varias generaciones de escritores y estudiosos de la literatura fueron formadas en sus clases en las universidades de San Carlos y Rafael Landívar. Se dedicó además al estudio y la enseñanza del idioma castellano, lo que la llevó a ser la primera mujer en Guatemala en ingresar a la Academia de la Lengua. Mantuvo también una prolífica actividad periodística en diarios como El Imparcial, La Hora y Prensa Libre, desde donde se convirtió en  una de las grandes difusoras del pensamiento freudiano y de escritores como Jorge Luis Borges y Octavio Paz.

La generación convulsa

Como poeta, Margarita Carrera, hizo parte de una importante generación de escritores guatemaltecos, los nacidos en la década que va de finales de los años 20 a finales de los años 30 y cuya obra más importante se publica entre los años 60 y 70. En ellos se conjugan las principales tendencias que marcarían las letras nacionales de finales del siglo XX. Desde la literatura social hasta la experimentación más radical, pasando por el feminismo, el marxismo, el existencialismo y el sicoanálisis. Sus trayectorias son disímiles, pero ricas en contenido y están marcadas por las más fuertes convulsiones y rupturas de la historia patria. Entre sus integrantes: Luz Méndez de la Vega, Otto René Castillo, Manuel José Arce, Marco Antonio Flores, Luis Alfredo Arango, Ana María Rodas, Roberto Obregón…

La época más productiva y relevante en la obra de Margarita Carrera ocurre en los años 70. Ahí publica libros que sintetizan lo más elaborado de su propuesta humanística y literaria, los poemarios Poemas de sangre y alba, Del noveno círculo y Letanías malditas, así como los libros de ensayos Literatura y psicoanálisis y Ensayos contra reloj. Sus últimos publicados, ya en este nuevo mileno, fueron la biografía de Monseñor Gerardi Conedera En la mirilla del Jaguar y su propia autobiografía Sumario del recuerdo.

Etiquetas: