Lunes 24 DE Junio DE 2019
Oculta

El extraño bosque amargo

Moisés Barrios inaugura hoy el proyecto Fruta amarga/fruta extraña, las consecuencias de la abundancia. A las 13:00 horas. En Concepción 41 (4a. calle Oriente No. 41, La Antigua). Entrada libre.

Fecha de publicación: 14-05-16
Por: Jaime Moreno elPeriódico

En 1996 Guatemala firmó una paz firme y duradera, al menos en teoría. Fue un momento de inflexión en la historia nacional y también un pie para la reflexión artística desde distintos ángulos. Fue ese año también cuando Moisés Barrios (Guatemala, 1946) decidió explorar en los procesos históricos del país y fijó su mirada como artista en un concepto específico: Guatemala, república bananera. Este año se cumplen 20 del inicio de ese camino, uno que ha llevado al artista a aventurarse en el viaje de vestir con piel de banano distintos objetos por medio de la pintura. Ahora, en un salto desde los límites tradicionales del lenguaje pictórico, Barrios interviene el espacio de Concepción 41 y el resultado es un extraño bosque de árboles fantásticos en el que habitan tanto objetos como ensayos pictóricos.

“No es una celebración”, afirma Moisés al hablar de la concordancia de fechas, “pero sí coincide con los 20 años que llevo trabajando el tema de las bananeras”. Y es que la relación de explotación de los “tesoros” nacionales está más presente y válida que nunca. En un momento fueron bananos, ahora es la minería, quizá después el agua. “He ahí las consecuencias de la abundancia”, dice el artista en alusión a cómo esas riquezas nos han hecho apetecibles ante otras naciones. Ante eso, el banano es una referencia crucial para entender y materializar esos procesos sucesivos de abuso. Y de bananos Moisés sabe bastante. Es por eso que el espacio ha sido “invadido” por varios de sus objetos, silla, roca, mesa, etcétera, los cuales llevan sobre su superficie la piel artificial de la fruta. Es una invitación para reflexionar.

Bosque extraño

Concepción 41 es un espacio poco convencional. Es un lugar de exposición pero no lo parece: no hay paredes, no hay luces focales, no hay sensación de galería. Todo lo contrario, es un sitio abierto en el que conviven tanto árboles como ruinas de un convento colonial. Para la muestra de Moisés, a este paisaje se añaden varias pencas de banano que cuelgan sugestivas de los árboles. Esta imagen proviene de un boceto realizado por el artista al momento de preparar este proyecto, pieza que se expone también junto con otros tantos que dieron forma al trabajo en conjunto con Gabriel Rodríguez, curador de la muestra. Los conceptos de fruta amarga y fruta extraña tienen una connotación de identidad. “Guatemala ha sido un país bananero, pero muchos guatemaltecos no saben cómo es una planta de banano ni cómo se cultiva”, dice Moisés, al tiempo que recuerda que en Estados Unidos es casi una fruta nacional a pesar de no cultivarse allí. Por su parte, Rodríguez destaca la innovación de esta propuesta en la obra de Barrios: “Es el paso de trabajar durante años dotando de piel de banano a objetos a trabajar con la fruta física. Es el trabajo de un artista maduro”, puntualiza. Para el evento de hoy las pencas están maduras y la invitación es a disfrutar del espacio, comer un banano y reflexionar sobre la historia.