Lunes 24 DE Junio DE 2019
Oculta

Sirope, la gira de Sanz

Este martes 10 arriba al país por cuarta ocasión el ganador de dos decenas de premios Grammy. En su nuevo disco, el español se renueva a base de funk, en recuerdo a James Brown. Por supuesto, en el concierto revisita viejas tonadas.

Fecha de publicación: 09-05-16
Por: Jorge Sierra elPeriódico

La gira Sirope ha tenido un éxito inevitable. Alejandro Sanz vuelve a causar furor entre su público, crea anécdotas en torno a la misma y ya dejó de ser un jovencito de 20 años para mostrarse como un cantante maduro de 47 años. El intérprete español llega a Guatemala, este martes 10 de mayo, con su décimo álbum de estudio, el que presentará a las 21:00 horas en Paseo Cayalá. Esta producción discográfica acentúa el tour de forcé de su carrera, que lo ha llevado a ofrecer una docena de conciertos entre México, Chile y Argentina, aglutinando cerca de 180 mil personas.

Ayer y hoy

El repertorio que ofrecerá es casi el mismo que se escucha en su álbum Sirope vivo, es decir, El silencio de los cuervos, A mí no me importa, Pero tú, Desde cuándo, Quisiera ser, La guarida del calor, La música no se toca, un breve popurrí que contiene Amiga mía, Mi soledad y yo, Y si fuera ella. Luego se sumarán Mi marciana, Corazón partió, Tú la necesitas, Un zombie a la intemperie, Camino de rosas y A que no me dejas. Como nota, combina esos nuevos temas de alma funky con viejas, lo que augura muchas gargantas entonando con él.

Prácticamente esta es la segunda fase de su gira, que ya visitó varias ciudades suramericanas, y subiendo el continente hace su parada en Guatemala, Costa Rica y República Dominicana. Para después reiniciar su gira por España, que durará hasta agosto. Por supuesto, no es fácil para este artista emprender un tour donde se apoya de un equipo de 50 personas. Un show garantizado en el que no corre riesgos ni en sonido ni en iluminación ni en escenografía. No lo corre nadie que ha vendido casi 25 millones de discos y ha recibido 20 premios Grammy.

Alma funk

En el nuevo disco, que le tomó cinco meses en construir, el cantante se muestra como un chico cercano, sensible y sencillo, algo en lo que quizá radica su magnetismo y que evidentemente se refleja en sus canciones de ahora y en las de siempre. Esas canciones que por cierto sirven de banda sonora de al menos un par de generaciones. La instrumentación y el groove de Sirope es diferente. Y lo es por ese detalle que reveló Sanz al periódico El País: “El nombre del disco se refiere a algo que te endulza y te cura, pero también es el grito de guerra de James Brown”, sí, se refiere al rey del funk, el mismo que llegó a inspirar a Prince, a Michael Jackson, el mismo que fue capaz de construir un material con precisión inmaculada y ardiente a la vez. Y que las radios de este país por cierto, pasan en blanco olímpicamente de él.

En efecto, el nuevo disco supone un cambio de sonido en su carrera. “Quería salir de mi forma de confort y por eso me quería meter a este punto funky”. Por lo mismo, recurrió a una sección de metales de músicos de Filadelfia y al trompetista de jazz, Arturo Sandoval.

Su público

Finalmente, este artista que construye inevitables, reconoce que “durante la grabación de este disco, hubo muchas noches que trabajé solo. A mí me gusta grabar mis voces en soledad, me evita estar pensando en que hay alguien escuchando, porque siempre que alguien te escucha te está juzgando inconscientemente. Y es muy molesto trabajar así, sobre todo cuando quieres arriesgar, quieres vaciarte, quieres retar a tus limitaciones… en esas noches de soledad a veces me sentía solo… O confundido o cansado o alguna letra me había removido alguna emoción. Entonces, en esos momentos, encontré un gran consuelo en mi gente, en mis oceános sociales… Gracias por estar ahí”. Y allí estará este martes 10, refrendando su éxito.