Miércoles 14 DE Noviembre DE 2018
Oculta

Retumban los tambores garífunas

El próximo martes abre el primer centro de enseñanza de percusión garífuna en Guatemala. Busca conservar la tradición y conformar una orquesta.

Fecha de publicación: 04-12-15
Por: Jorge Sierra elPeriódico
Más noticias que te pueden interesar

La música garífuna se pasea como Pedro por su casa en Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y hasta Panamá. La comunidad mayoritaria de músicos asentados en Guatemala (Livingston), alcanza los casi 60 artistas. En estos momentos, ellos guardan la tradición de tocar los ritmos de la parranda, el pororó, la punta, los arrullos y el hüngühügü, entre otros. Ese universo polirrítmico nutrido y preservado desde 1797, será desde el próximo martes 8 de diciembre motivo de especial atención con la fundación del primer Centro de Formación Musical de Percusión Garífuna, de la que se espera surja la primera orquesta garífuna.

Turismo musical

“En realidad tal vez no sea una orquesta, sino un ensamble”, afirma Jacobo Nitsch, uno de los gestores del proyecto. “Lo que se quiere es crear una escuela donde los mismos garífunas puedan aprender su tradición, a ensayar sus ensambles y mejorar su estilo. Y así, a partir de mediados del próximo año, empezar a organizar viajes de turismo musical. Queremos que la gente llegue a Livingston, Izabal, a empaparse de la música de la región”.

A partir del lunes 7, llegará una delegación encabezada por el doctor en música y bajista norteamericano Paul Beaudry, a impartir talleres de lectura de música, de improvisación, e igual para apoyar al diseño de un temario de estudios, aunque por supuesto respetando la idiosincrasia y las formas de tradición del lugar. Para ello, se contará con el apoyo del director del centro, el profesor Luis Marcial, cuyo padre fue el creador del pororó.

Desde noviembre

El proyecto en realidad comenzó el pasado 23 de noviembre. Ya se adquirieron varios juegos del instrumental tradicional (garaons, sisiras, tortugas, conchas, platillos, tambores bajos, trompetas, etcétera)  y se hizo la convocatoria a músicos y jóvenes interesados en formar parte del centro que funcionará de lunes a viernes de 14:00 a 18:00 horas, situado en el parque central de Livingston.

Gracias al convenio entre la Municipalidad de Livingston y el Ministerio de Cultura, con el apoyo financiero de la Embajada de Estados Unidos, funcionará este centro, donde todos los interesados podrán participar y aprender de la música garífuna.

Según el coordinador del proyecto, profesor Gilmar Mejía: “Uno de los problemas que detectamos es que se está perdiendo la cultura de la música garífuna. También que hasta ahora no existía un lugar donde se pudiera aprender los estilos rítmicos ni tampoco había alguien específico que lo enseñara. El problema se agranda cuando uno se entera que muchos músicos emigran o han abandonado la música o además de músicos son electricistas, albañiles, vendedores. Y cuando se les pregunta su profesión u oficio, se declaran de todo y al final músicos”.

Instrumentos a casa

Hoy mismo se sabe que Livingston posee un aproximado de 48 mil habitantes, y la población de músicos se contrae. Por lo mismo, para incentivar la tradición, a los estudiantes del centro se les proveerá del instrumental (se les dará bajo su responsabilidad) para que estudien en casa, de la manera en como funcionan hoy varios centros de enseñanza de música en el país.

El futuro será que la orquesta que surja del centro se integre de 50 músicos garífunas (ya existe el instrumental). Se espera crezca a 150 personas. Tras esta inauguración, desde el sábado 12 de diciembre, Día de la Virgen de Guadalupe, los tambores y trompetas al ritmo del pororó, empezarán a mostrar un rostro artístico más organizado. Por cierto, hay expertos que aseguran que esta fiesta recuerda a un carnaval afroamericano.

Etiquetas: