Lunes 22 DE Julio DE 2019
Oculta

La Funba recupera su patrimonio

El pasado fin de semana las autoridades recuperaron un lote de arte colonial en un inmueble allanado por narcotráfico en la zona 8 de Mixco. Parte de los objetos recuperados pertenecen a la colección del futuro Museo de Arte de Guatemala, saqueada este año.

Fecha de publicación: 30-11-15
Por: Jaime Moreno/elPeriódico

Una llamada del Ministerio Público alertó el sábado por la mañana a las autoridades del sector cultura en el país. Durante un allanamiento realizado en la residencia de Raúl Contreras Chávez, quien es buscado en el país desde 2008 y sobre quien Estados Unidos busca su extradición por narcotráfico, se localizó un lote de piezas de arte colonial.

Al llegar al inmueble, ubicado en Ciudad San Cristóbal, zona 8 de Mixco, personal especializado tanto del Ministerio Público como del Ministerio de Cultura y Deportes determinaron que en el conjunto de bienes culturales decomisados se encontraban piezas reportadas como robadas por la Fundación para las Bellas Artes y la Cultura (Funba). Del total de 27 piezas recuperadas, al menos diez pertenecen a esta institución.

El robo

La tarde del 16 de mayo de este año fue violenta en las instalaciones de la Funba. Un grupo de hombres armados ingresó en el recinto y robó más de 300 piezas de la colección de la Fundación que alberga piezas prehispánicas, coloniales y republicanas, así como muestras de artes visuales del siglo XX. Ese día los ladrones solo tomaron piezas coloniales, entre imaginería, platería y pintura. Los bienes saqueados estaban destinados a formar parte de la colección permanente del Museo de Arte de Guatemala, que abrirá sus puertas en La Antigua Guatemala el año próximo. En esa ocasión, Pasco Robledo (director) había indicado en declaraciones a elPeriódico su frustración ante el hecho. “Es la pérdida de un tesoro nacional muy valioso, uno que busca poner en valor el patrimonio nacional”, afirmó en su momento. Ahora, Robledo expresa su satisfacción: “Estamos muy contentos de pensar que se puede recuperar lo robado. Felicitamos a las autoridades y esperamos se esclarezca el caso”, dijo. Las piezas decomisadas que pertenecen a la Funba incluyen pintura, platería e imaginería.

Pero la recuperación de bienes patrimoniales no es algo común en Guatemala. Al contrario, hechos como el del sábado pueden considerarse afortunados en un medio donde los robos son muchos más que los decomisos. Eduardo Hernández, jefe del Departamento de Prevención y Control de Tráfico Ilícito de Bienes Culturales del Ministerio de Cultura –que participó en el proceso de identificación de las obras– lo explica: “El índice de recuperación de piezas es bastante bajo. No se cuenta con recursos económicos para realizar esas acciones”. Además, hace énfasis en una tendencia que desde hace tiempo se conoce pero pocas veces se comprueba con hechos: “Este ejemplo es algo fortuito, en el que el perfil de alguien que se dedica al tráfico ilícito es también el perfil de alguien que obtiene fondos de actividades ilícitas. Se cree que narcotraficantes o personas ligadas con narcoactividad están comprando este tipo de bienes”.

Otros casos

En el país el tráfico ilícito de bienes culturales es un problema que afecta a los distintos tipos de patrimonios muebles que existen en el territorio nacional. Prueba de ello es el saqueo constante que sufren los sitios arqueológicos y el robo de objetos coloniales y republicanos de iglesias y colecciones privadas. Entre los ejemplos más conocidos en los últimos meses se encuentra el robo de las pinturas pertenecientes a la serie de La Pasión de Tomás de Merlo, las cuales fueron sustraídas el 6 de febrero de 2014 de la iglesia de El Calvario, en La Antigua Guatemala. Los lienzos, que datan de la primera mitad del siglo XVIII, aún no han sido recuperados.

Otro caso reciente de robo de piezas patrimoniales de importancia sucedió el 8 de mayo del presente año, cuando de la colección permanente del Museo Nacional de Historia fue sustraída una jardinera de porcelana procedente del siglo XIX, la cual fue obsequiada por la colonia belga a Guatemala durante la presidencia de Mariano Gálvez. El paradero de este objeto, testigo de los procesos de cambios políticos tras la independencia, aún es desconocido. Ambos casos, tanto el de Merlo como el del Museo de Historia, siguen en investigación en la Fiscalía de Delitos Contra el Patrimonio del Ministerio Público.