Miércoles 17 DE Julio DE 2019
Oculta

“Escribir ficción es uno de los actos más libres que una persona puede realizar” Anabella Giracca

Anabella Giracca presenta hoy su nueva novela, Gitana mía. Es una historia de amores prohibidos que explora en las relaciones de poder inmersas en una sociedad conservadora de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Ambientada en Guatemala, podría ser cualquier realidad latinoamericana.

Fecha de publicación: 18-11-15
Por: Jaime Moreno elPeriódico

Cuando Leandro llega al campamento gitano del patriarca Rupa Kari no sabe que su destino cambiará para siempre. Va en busca de Ludu de Egipto, una gitana de quien se dice puede predecir el futuro. Alrededor de este encuentro gravitan una serie de personajes atormentados, presos de pasiones prohibidas, que conviven en el universo de Gitana mía, novela que la escritora guatemalteca Anabella Giracca publica bajo el sello de Alfaguara. En esta charla, la autora habla acerca del texto que recién ve la luz. La presentación es hoy, a las 19:00 horas. En el Centro Cultural Mexicano (2a. avenida 7-57, zona 10). Participan Otilia Lux de Cotí y Luis Felipe Valenzuela. Entrada libre.

¿Por qué una historia gitana?

– Siempre me llamó la atención la presencia de los gitanos en el continente. Siempre aparecen de una forma mágica. Hay muchas historias ocultas que no están trazadas en la historia del país pero sí están presentes en forma de leyenda, de fantasía. Es ese factor mágico en una época en la que la superstición no valía nada.

Aparece también el tema político, la pugna de poder entre liberales y conservadores y el tren que se convierte en un eje central en esta historia. ¿Por qué enclavarla en ese contexto?

– Me gusta hacer novela histórica, aunque esta no lo es. Es una novela que se aprovecha de la historia para manejar la ficción. Es una novela simbólica de las dictaduras, de la pugna entre conservadores y liberales. Es una época llena de magia. Hay muchos inventos y afanes de modernidad, como el tren. Es en ese contexto en el que se enclava esta historia de diferentes tipos de amor, llena de dicotomías entre lo que se es y lo que se debe ser.

Los amores pasionales son algo presente, pero con personajes atormentados, perseguidos por amores prohibidos.

– Eso es lo interesante. En la novela, ubicada entre el final del siglo XIX y el principio del XX, se maneja claramente esa dicotomía entre lo que era permitido y lo que era prohibido según los cánones de una sociedad altamente conservadora que a la larga sigue funcionando, disfrazada de modernidad, pero que sigue marcando relaciones, pasiones humanas. Es sobre esos amores prohibidos, esos encuentros secretos que a la larga se vuelven magia. La novela es mezclar poesía con política, realidad con lo que la gente quisiera que fuera.

Uno de los personajes centrales pertenece a la diversidad sexual. ¿Qué tan difícil fue abordarlo desde el contexto de la novela?

– Fue difícil porque los prejuicios, los estereotipos, la discriminación y la exclusión de lo que entre comillas es diferente está presente incluso en pleno siglo XXI. Tratar a un personaje de este tipo en plena transición entre los siglos XIX y XX es difícil porque es evidente que no se permitía ser diferente. Fue un reto literario, emocional. Estará en los lectores percibirlo. La idea es empezar a romper prejuicios. El no permitirnos ser diferentes es uno de los mayores lastres que tenemos y debemos combatirlo.

¿Cuánto tiempo tomó el proceso creativo? Escribir, investigar…

– La hemeroteca es para mí un espacio fundamental. Tiene en pocos metros gran parte de la historia del país. Pero no solo es investigar historia, sino las pomadas que se usaban, los inventos, las penas de la sociedad, las noticias cotidianas. La novela en sí me llevó un año de trabajo. Una palabra clave es síntesis y estos personajes son síntesis de nuestra sociedad.

La estructura escapa al esquema que lleva de la mano al lector. La novela tiene saltos temporales y saltos en los hechos. ¿Por qué plantearlo así?

– Romper con la estructura lineal de introducción, nudo y desenlace es quizá el reto más grande que lleva una novela. Esta es una estructura que llamo en zigzag porque va y viene. Son muchas historias paralelas, de pasiones, espionaje y suspenso y todas se entrelazan. Yo me sentí cómoda y espero que el lector se sienta igual.

Es como un engranaje que conforme avanza la historia va encajando.

– Sí. No es resolverlo todo en el primer capítulo. Es un juego libre. Escribir ficción es uno de los hechos más libres porque se tiene la libertad de manejar a los personajes, de concluir o no sus historias, y se va jugando con lo que representa la síntesis de las personas que conoces, de un país que sigue siendo tan conservador y quiere liberarse y muchas veces no lo logra.

A la venta


Gitana mía está disponible en las principales librerías del país. También puede adquirirse en formato digital.