Miércoles 19 DE Septiembre DE 2018
Oculta

El fuego entre nosotros

Julio Serrano Echeverría se define como poeta, aunque ha incursionado en otros géneros, como el documental. Ahora, la Fundación YAXS lo ha becado para un proyecto de investigación y creación artística. Se llama Ser el fuego y es un ensayo expandido.

Fecha de publicación: 23-10-15
Por: Jaime Moreno elPeriódico
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Los volcanes representan fuerza. Son irrupciones poderosas de la tierra que dominan el paisaje en muchas regiones del mundo, Guatemala una de ellas. En su silueta triangular se encierran misterios, mitos y tradiciones que hacen que estas marcas de identidad geográfica adquieran dimensiones simbólicas para las comunidades que los habitan. Esta relación de doble vía es lo que el poeta guatemalteco Julio Serrano propone en Ser el fuego, proyecto ganador de la beca a la investigación y creación artística 2015-2016, que la Fundación YAXS le ha otorgado recientemente.

Sobre Ser el fuego se sabe que será un ensayo expandido, uno que se vale de otros elementos (como la fotografía, el documental y la instalación) para tratar el tema de la resistencia y los volcanes en Guatemala. Es lo interesante de la mecánica que propone la Fundación al otorgar un incentivo para potenciar la investigación y la creatividad por sobre todo. El resultado es ambiguo y en este punto no importa. Acerca del tema, el propio Serrano explica sus motivaciones. “He trabajado con volcanes los últimos tres años, y tenía muchas ganas de hacer la parte política del asunto. Tengo ya un libro de poesía y un libro de poesía para niños. Lo político está ahí siempre, pero ahora quiero entrar en la discusión. Es una idea que ya estaba trabajada pero no había tenido la oportunidad de aterrizarla”, dice.

Acerca del proceso de construcción del proyecto,  Serrano tiene claro que intenta darle un nuevo enfoque al tema desde la perspectiva del ensayo literario, ya que es un género que se ha dado bien en la región. Esto lo toma como base para explorar en la propia identidad. “Como escritores es fundamental saber que estamos hablando desde un lugar y un tiempo, y por lo tanto desde una tradición. Me gusta pensar que soy parte de la tradición mesoamericana, me siento parte de ella”, puntualiza. Lo cierto es que, fiel a su historia, el discurso lo plantea desde la poesía. “La poesía es una forma de construcción de conocimiento, esto le da una naturaleza ensayística. Me interesa mucho eso, existe investigación sobre la decolonialidad y es oportuno plantearnos nuestro aparato epistemológico pensado desde nuestro contexto local. Es poder ver arte y saber que lo hacés desde una construcción de pensamiento propio, con el que te sentís cómodo”, afirma.

Esta visión es posible gracias al concepto mismo del proyecto. Según Serrano, Ser el fuego es un ensayo en el que intenta relacionar los volcanes como una forma de fuerza telúrica y geológica simbólica, lingüística y ancestral, con la historia de la resistencia en Mesoamérica. Para él, “la historia geológica habla también de la historia política. Los volcanes siempre han estado ahí”, dice al tiempo que afirma que parte del proceso es explorar en la relación volcán-imaginario prehispánico y durante la etapa colonial. “La poesía te da esas ventajas, el ensayo literario te da la posibilidad de saltar en el tiempo”, explica.

La beca

La oportunidad que la Fundación YAXS otorga a Serrano es el resultado de un proceso largo. Cinco finalistas fueron seleccionados de entre casi 30 trabajos y estos pasaron a una entrevista con el equipo asesor, conformado por dos catalanes y dos artistas de India. De aquí en adelante el tiempo corre y Julio tiene un año para finalizar el proyecto.  “Voy a investigar un año este proyecto, los últimos tres meses me voy a encerrar en una casa de la Fundación para tratar de concretarlo, en objetos, texto, etcétera. Los nueve meses restantes, que ya empezaron, los artistas de India me acompañan en el proceso, son mis cómplices”, explica.

Aunque el producto final aún es un mapa de posibilidades, Serrano alcanza a vislumbrarlo como un ensayo de viaje entre el tiempo y el lugar donde habitamos. “Escogí los volcanes porque es una metáfora de la fuerza, una que nos permite seguir aquí. Ser guatemalteco es ser sobreviviente y trato de conectaros con esa geografía que nos permite sobrevivir”, finaliza.

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