Sábado 22 DE Septiembre DE 2018
Oculta

Arvo Pärt: dueño del minimalismo santo

Hoy viernes 11, uno de los compositores más importantes del siglo XX conmemora sus 80 años de natalicio. Desde enero comenzó la celebración en diferentes ciudades del mundo y concluye en octubre con un concierto dedicado a su honor en Londres.

Fecha de publicación: 11-09-15
Por: Jorge Sierra elPeriódico
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Es uno de los compositores aún vivo más famoso del mundo. De hecho es una figura de culto, no solo en el sector de la música académica sino también en la música popular, por gente como Keith Jarrett, Björk y Nick Cave que incluso admiten su influencia. ¿Cuál es su atractivo? Que en los últimos 40 años Arvo Pärt ha creado una música minimalista y que él llama “tintineante”, influenciada por la polifonía medieval, cantos sagrados y por la resonancia de las campanas. La mezcla está llena de lucidez, de mística, de sencillez y de antigüedad.

Por tres etapas

Pues bien, esta figura clave de la música contemporánea celebra este viernes 11 de mayo, 80 años de vida. Estoniano de nacimiento, tuvo tres etapas básicas en su carrera: la primera, cuando escribió obra influenciado por Shostakovich. La segunda, abrazó el estricto serialismo y collages. Y la tercera, la minimalista que consolidó en 1976 y que le hizo tan famoso. Una música vinculada a lo que él considera su lado espiritual.

Esa parte espiritual germinó durante una crisis personal (1972) y la composición entonces le parecía un gesto inútil. Por ello se volcó a estudiar la música antigua, es decir, el canto llano, el canto gregoriano y las primeras apariciones de la música polifónica en el Renacimiento. Al mismo tiempo exploró la religión y se unió a la Iglesia ortodoxa rusa.

La música es todo

En persona Pärt parece tener un sentido del humor casi infantil y opuesto a esa imagen adusta y hierática que se le quiere imponer. Lo que sí es poco dispuesto a hablar, tiene esa aureola de monje, además contradictorio porque dentro de esa figura ascética que muestra existe ese disfrute de la popularidad y por qué los trazos de su obra son instantáneamente identificados. Al pedirle que explique su trabajo dice: “Yo no tengo nada qué decir. La música dice lo que necesito decir. Y es peligroso decir algo porque si lo hago con palabras, en mi música ya no podría haber nada”.

Algunos han querido llamar a su música “minimalismo santo”, incluso música eternamente santa, pero él no está de acuerdo. “El tiempo tiene un significado profundo, pero es temporal como nuestras vidas. Solo la eternidad es eterna”, afirma.

Variados formatos

El catálogo musical de Pärt es extenuante. Su obra ha estado en más de 50 películas, de las cuales quizá a escuchado algún fragmento de alguna de sus diez obras para voces y orquesta; de sus diez para voces y conjunto instrumental (o piano); de sus siete piezas para coro y órgano; de sus 19 obras orquestales; de sus seis obras para instrumentos solistas y orquesta; o de sus ocho obras instrumentales (para piano, cuarteto de cuerdas, violín y piano).

Hay que decir que uno de los responsables por el que Pärt haya alcanzado el prestigio, el respeto y popularidad que hoy posee fue Manfred Eicher, dueño del sello ECM, dedicado al jazz y a la música contemporánea, y cuando en 1984 le produjo su disco Tabula rasa. El resultado fue una serie extraordinaria de piezas interpretadas por la Hilliard Ensemble. A partir de entonces aparecieron otras grandes obras como Frater, Da Pacem y la hermosa Sinfonía No. 4, Los Ángeles.

La parte mística

¿Su obra es solo algo espiritual de un compositor trascendente? El compositor estoniano rechaza esa imagen de místico con el que se le quiere etiquetar pero ciertamente es algo indivisible en su obra. “La religión juega un papel importante en mi música, pero soy incapaz de decir cómo trabaja eso en mí. Simplemente escribo la música para mí”.

Por último, el prestigioso compositor Steve Reich ya dijo que, “su música (la de Pärt) llena una profunda necesidad humana que no tiene nada que ver con la moda”. Ojalá, algún día en Guatemala podamos escuchar su música en concierto. Mientras eso suceda, ¡feliz cumpleaños Arvo!

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